Paso a paso para tapizar una silla

Descubre los secretos para tapizar sillas tú mismo de forma sencilla

Vamos a aprender a tapizar una silla de forma sencilla y con nuestras propias manos. Mostraremos todos los pasos con precisión para que no cometas ningún error y puedas modernizar todo tu mobiliario por muy poco dinero.

Siempre que puedas hacer las tareas de la casa tú mismo, piensa que estarás aportando a la economía del hogar, te sentirás más orgulloso de tu trabajo y pasarás un buen rato disfrutando del bricolaje y el mantenimiento, y además te asegurarás de hacerlo a tu manera, reparando en todos los detalles y como más te guste.

Comencemos con el paso a paso para tapizar una silla. ¡Toma nota!

    Índice

  1. Separamos el asiento

    Separamos el asiento

    El primer paso que daremos será separar el asiento de la estructura. Para ello soltaremos los tiranfondos con ayuda de un atornillador.

  2. Quitamos las grapas antiguas

    Quitamos las grapas antiguas

    Con un destornillador de punta plana y un alicate si se da el caso, hay que quitar todas las grapas que veas sujetando el forro o el viejo tapiz al asiento. Hazlo cuidadosamente, para no estropear la estructura o madera.

  3. Colocar cinchas

    Colocar cinchas

    Lo primero que haremos será situar cuatro cinchas sobre la zona del bastidor. Hay que asegurarse de que sean elásticas.

    Estas son unas cintas de goma que se ponen en la parte inferior de la silla, sobre la que nos sentaremos. De esta forma, aseguramos que la zona del reposo del cuerpo está bien asegurada y no cederá ante el peso o el paso del tiempo.

  4. Tensamos las cinchas

    Tensamos las cinchas

    Continuamos tensando las cinchas. Primero grapas un extremo, estiras y, una vez está tensa, repites la operación en el lado contrario. Asegúrate de que queda bien y pones suficiente sujeción en cada parte. Finalmente, las has de ver formando una especie de X o asterisco.

  5. Cubrir las cinchas

    Cubrir las cinchas

    Ahora llega el turno de cubrir las cinchas. Para ello, usaremos arpillera o alguna tela similar, según nuestros gustos y disponibilidad. Habrá que graparla sobre el bastidor de la silla dejando un pequeño margen y asegurando que queda con cierta tensión.

    Puedes grapar lados opuestos, comenzando por un extremo y continuando con el lateral contrario para que quede como debe. Hazlo por la parte superior e inferior de las cinchas para que no queden al aire por debajo de la silla. Así, el conjunto se vea más bonito protegido.

  6. Añadimos la espuma

    Añadimos la espuma

    Ahora llega el momento de añadir la espuma. Tendremos que tener un buen trozo de espuma que podamos adaptar. Lo ponemos sobre la arpillera que tapa las cinchas y cortamos la parte sobrante. 

    Asegúrate de que la superficie de la gomaespuma es plana y sin agujeros o montículos para que la silla sea más cómoda.

  7. Adaptamos la pieza y la tapicería

    Adaptamos la pieza y la tapicería

    Ahora llega el momento de añadir la nueva tapicería a la silla, que irá en el asiento de la silla. Recuerda dejar un poco de margen en los bordes al marcar la línea de corte.

    Con la ayuda de unas tijeras, adaptamos la pieza a espacio que tenemos disponible en el asiento y lo ajustamos bien para que no queden arrugas alrededor de la espuma.

  8. Grapamos el forro

    Grapamos el forro

    Ahora toca poner el forro en posición y graparlo para que quede bien situado y tenso. Este paso es optativo. Si prefieres que la silla quede con el tapiz anterior, también es una buena posiblidad.

  9. Volver a poner el asiento

    Volver a poner el asiento

    Terminado todo el proceso, el asiento queda perfectamente tapizado y seguro. Sólo resta volver a ponerlo en el armazón de la silla y volver a sujertarlo con los tirafondos.

No es nada complejo tapizar una silla. Simplemente hay que tener los conocimientos adecuados, que ya son tuyos siguiendo este paso a paso, y conseguir las herramientas necesarias que necesitarás a lo largo de todo el proceso.

¿sabías qué...?

La silla de diseño más famosa del mundo se llama Eames. Fue diseñada por Ray y Charles Eames en 1950 para un concurso organizado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y acabó siendo la primera silla del plástico que se fabricó de forma industrial a nivel mundial.