Cómo hacer un bonsái a partir de una semilla

Haz tu propio bonsái desde una semilla siguiendo este paso a paso

Bonsái es una palabra japonesa que significa literalmente cultivar en bandeja. Se considera el arte de cultivar plantas o árboles de manera que su tamaño se reduzca.  Para ello se usan técnicas de trasplante, poda, se les colocan alambres o pinzas que modelen la planta a exactamente lo que el jardinero quiere lograr.

Sin embargo, hay también la posibilidad de crear un bonsái a partir de la semilla de un árbol. Esta técnica se llama en japonés Misho y es un proceso largo, ya que no dura menos de tres años. Esta técnica es, además, muy delicada, pero tiene la ventaja de que el jardinero va a controlar todo el proceso desde, literalmente, la semilla.

Aprende a continuación cómo hacer un bonsái desde la semilla.

    Índice

  1. Escoger la semilla

    Escoger la semilla

    Las semillas de bonsái son semillas de cualquier árbol. Elige el que te parece más adecuado a lo que quieres lograr. Hay personas que compran las semillas. Si haces eso, trata de que sea en un sitio donde encuentres productos orgánicos. También puedes tomar las semillas que caen de los árboles. Es importante que investigues sobre lo más adecuado para cada semilla. Algunas de ellas requieren ser sembradas inmediatamente, pero otras requieren esperar el momento adecuado, que suele ser en el otoño; a otras se las debe poner en la nevera durante algunas semanas, mientras que otras requieren un lugar seco hasta el momento de la siembra.

  2. Elegir la maceta

    Elegir la maceta

    Las macetas de bonsai suelen ser una especie de bandejas de poca altura y suficiente ancho. Los materiales pueden ser variados: plástico, madera, cerámica, barro. Sin embargo, para la germinación de la semilla, puedes usar cualquier maceta o cajón. Lo importante es que no tenga menos de 8 cm, ya que necesita lugar para desarrollar la raíz, y que permita un buen drenaje para evitar encharcamientos.

  3. Sembrar

    Sembrar

    Puedes usar cualquier tierra, pero es importante que estés seguro de que no tiene hongos, ni esté apelmazada y veas que con el riego no corre el peligro de apretarse. Las semillas necesitan airearse para brotar adecuadamente. Es mejor que siembres varias, de manera que escojas para tu bonsái la que veas que va a brotar mejor. Para ello, pon el sustrato debidamente vitaminado. Siembra las semillas de manera que haya un mínimo de 2 cm entre cada una de ellas. Ponlas en el centro de la maceta y cubre con al menos 3 cm de tierra por encima.

  4. Regar

    Regar

    El riego de los bonsáis es muy importante. Lo mejor es usar un irrigador, de manera que el riego sea por pulverizador. Esto hace que se moje la tierra de manera equilibrada y que no caigan chorros de agua sobre la tierra, lo que podría apelmazarla. Ten control de la tierra, para que veas que la tierra permanece húmeda pero no empapada de agua. Si te parece que la tierra se seca muy rápidamente, vuelve a regar.

  5. Podar las raíces

    Podar las raíces

    Ya la semilla germinó y comienzan a aparecer las plantitas. Espera que crezca unos 10 cm. Una vez que tengan por lo menos cuatro hojas ya desarrolladas, es el momento de transplantarlas a macetas individuales y hacer la primera poda de raíces. Para ello, quita un tercio de la raíz principal y más o menos un cm de las otras. Al trasplantar, trata de que las raíces queden equilibradas y extendidas.

  6. Manejar el tallo

    Manejar el tallo

    Cuando han pasado unos dos años, ya la planta tendrá el tamaño suficiente para trasplantarla a otra maceta más grande. Hazlo, cuidando de volver a podar las raíces. Hay algunos que en este momento alambran el tallo, de manera que vaya tomando la forma adecuada. Otros prefieren esperar, no sea que los alambres dejen marcas. Hay personas que prefieren ir modelando el tallo con podas adecuadas.

  7. Crear la copa

    Crear la copa

    Cuando las ramas tengan por lo menos 20 cm de largo, es el momento de irlas podando o alambrando para que tomen la forma adecuada. Recuerda que es importante un podado que permita que se dé forma a la copa según lo que quieras conseguir. Si alambras las ramas, trata de que siempre queden hacia arriba. Las podas frecuentes será lo que convertirá a tu bonsai en el árbol que has deseado, según la forma y tamaño que busques.

Crear un bonsái requiere mucha paciencia, tiempo y dedicación. Te recomendamos que tomes un curso con un especialista para lograr el bonsái que quieras con el menor sufrimiento de la planta.

¿sabías qué...?

El bonsái, a pesar de ser considerado como una técnica japonesa, comenzó en China hace más de dos mil años. Esta técnica de cultivo fue desarrollada por los monjes taoístas, que consideraban a los árboles un símbolo de lo eterno. Según otras teorías, el árbol, que tiene raíces afincadas en el suelo y una copa que llega muy arriba, es una especie de puente entre lo alto y lo bajo, lo humano y lo divino, la tierra y el cielo.