7 formas de aprovechar el pan duro que te ha sobrado

¡Nada se tira, todo sirve! Mira estas 7 deliciosas recetas con pan duro

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En época de guerras, arrojar el pan duro a la basura era un gran pecado. No era para menos, pues la comida escaseaba y conseguir hasta un huevo era un lujo. Hoy la abundancia reina en la mesa y el escenario es muy diferente pero… ¿por qué desechar el pan duro cuando es posible reutilizarlo?

Nunca es bueno tirar la comida y menos si se trata de un alimento saludable y de fácil adaptación; un ingrediente útil que puede ser consumido en distintas versiones. ¿Has ido juntando restos de pan duro y no sabes qué hacer con él? ¡No lo tires! A continuación, en Spoots verás algunas de las formas de aprovechar el pan duro que te ha sobrado.

  1. Pan rallado

    El pan rallado es la opción más sencilla para empanar milanesas, croquetas, o cualquier carne que quieras rebozar. También sirve para hacer albóndigas o para dar consistencia a un pan de carne. Basta con cortarlo en trozos pequeños y triturarlo con un robot de cocina para obtener un pan rallado natural. Si no cuentas con este aparato, puedes rayarlo de la forma más tradicional: con un rayador. Lo puedes conservar en un frasco, resguardado de la humedad.

  2. Croutons o picatostes

    Las ensaladas son mucho más sabrosas con croutons, en especial si hablamos de la clásica ensalada César, que no sería lo que es sin sus famosos cuadraditos de pan tostado. Los croutons también van bien en sopas y cremas, ya que aportan una textura crujiente exquisita. Para hacerlos, sólo hay que cortar el pan en pequeños cuadrados y hornearlos con un poquito de aceite de oliva. Si te gusta, puedes condimentarlos con hierbas como perejil, orégano, albaca, tomillo o romero.

  3. Bruschettas

    Las bruschettas están de moda en los restaurantes de autor, pero son muy sencillas de hacer y puedes de hecho prepararlas en casa para aprovechar el pan duro que te ha sobrado. Corta el pan en finas rodajas y acomódalas en una placa para horno con un poco de aceite de oliva. Cocina hasta que estén doradas y luego arma unos canapés con todo lo que te guste: salmón ahumado, tomates disecados, crema de atún, aguacate con tomate cherry, queso muzzarela con albahaca, y mucho más.

     

  4. Budín de pan

    Cuando quieras elaborar un rico postre y no tengas muchos ingredientes dulces siempre puedes aprovechar el pan duro que te ha sobrado para preparar un saludable budín de pan. Es una opción dulce que lleva ingredientes básicos que nunca faltan en casa: 500 g de pan duro, previamente remojado en 1 litro de leche, 6 huevos, 250 g de azúcar, 1 cucharadita de esencia de vainilla y ralladura de limón. Colocas esta mezcla en una budinera acaramelada y lo llevas al horno por media hora. ¡Bon apetit!

  5. Cassoulet

    Si te gusta la cocina gourmet, un cassoulet es una gran opción para innovar y probar platos nuevos y así reutilizar el pan duro. Es un plato de la cocina francesa similar a un guiso, aunque diseñado en capas. Los ingredientes principales son salchichas, bacon, alubias, cebolla, puerro, tomillo, albahaca y romero. Una vez salteados los vegetales, las hierbas y las alubias, se pica el pan y se agrega un poco para luego incorporar el bacon y las salchichas cocidas. Finalmente, cubrir nuevamente con el pan. Se lleva el plato al horno y se cocina hasta que dore.

  6. Torrijas

    Ideales para un desayuno de domingo, las torrijas se pueden hacer aprovechando el pan viejo. Corta el pan en rebanadas y luego mójalas en leche con canela. Pásalas por una mezcla de harina y huevo para finalmente freírlas por ambos lados en aceite o mantequilla caliente. Puedes comerlas con miel, mermelada, jamón o aguacate, si prefieres salado.

  7. Pudin de manzanas

    Con 3 manzanas, 2 huevos, ½ litro de leche, azúcar y una barra de pan viejo es posible elaborar un delicioso pudin de manzanas. Hacerlo es sencillo: se remoja el pan con la leche, luego se lo escurre y se agregan los huevos batidos y dos manzanas cortadas en láminas. Por último se agrega un poco de azúcar. En un molde para horno se prepara un caramelo con el resto de azúcar y se acomodan las láminas de la manzana restante para finalmente colocar la mezcla y cocinar a baño María durante 45 minutos.

     

     

¿sabías qué...?

En la actualidad, el pan se endurece más rápido que años atrás. Esto se debe a que el tiempo de cocción al que es sometido el pan hoy es inferior al de entonces. El cambio se produjo cuando el tiempo de cocción comenzó a regirse por el peso del pan y no por el tamaño de la pieza. Para ahorrar costes, los panaderos comenzaron a elaborar el pan con menor cocción y, en consecuencia, logrando una mayor humedad. Así, la humedad ayudaba al pan a ganar peso, usando menos harina en la elaboración. El problema es que un pan más húmedo se endurece más rápido por acción del vapor de agua del ambiente.