La fiebre en el perro - Síntomas y tratamiento

Aquí encontrarás cuanto necesitas saber sobre la fiebre en perros

Cuando una mascota llega a tu casa, se convierte en uno más de la familia desde el primer día. Por eso debemos cuidar del animal con esmero. De su bienestar dependerá también el nuestro, pues evitaremos preocupaciones y viajes innecesarios al veterinario cada vez que se encuentre mal. Y por eso desde Spoots te damos buenos consejos para aprender sobre canes, minimos y otras especies. Hoy nos centramos en la fiebre en el perro. ¿Sabes qué síntomas tiene y cuál es el tratamiento más adecuado? Nosotros te contamos todo cuanto necesitas saber. Arrancamos.

    Índice

  1. ¿Qué es la fiebre en el perro?

    ¿Qué es la fiebre en el perro?

    La fiebre en el perro, al igual que en otras especies como la nuestra, es un mecanismo de defensa ante infecciones y enfermedades. El cuerpo sube la temperatura para destruir los patógenos. Por ello, cada vez que tu can se encuentre por encima de los 39ºC, es muy probable que tenga fiebre, pues normalmente no sube de ahí ni baja de los 38ºC. Es más, si supera los 41ºC, no pierdas tiempo y ve a tu veterinario.

    La fiebre en el perro puede estar motivada por diversas afecciones. Las más comunes son los parásitos, las infecciones, las reacciones a las vacunas, especialmente los cachorros o ancianos, golpes de calor e insolaciones y envenamientos.

  2. Síntomas de la fiebre en los perros

    Síntomas de la fiebre en los perros

    Es importante que seas capaz de identificar los síntomas de la fiebre en el perro. Puede ser por diversas causas, pero estate atento si notas a tu can más decaído de los normal, con nariz seca o caliente, apatía, tristeza o con temblores.

    Otros síntomas pueden ser vómitos, falta de apetito, diarrea, agresividad, sueño excesivo, secreción nasal o incluso malestar. Si notas a tu can en un estado anormal, mejor tómale la temperatura porque podría tener fiebre.

    Para tomar la temperatura al can, usa un termómetro especial para mascotas. Son de plástico, para evitar roturas. Solo tienes que lubricarlo e introducirlo un par de centímetros en su ano. Cuando el aparato de la señal, lo extraes y miras. Si tiene fiebre, no dudes en llevarlo rápido al veterinario que haga un diagnóstico. Recuerda que el animal tiene que estar tranquilo y relajado en el proceso. Pero si no quieres o no puedes, en la clínica podrán hacerlo por ti, tenlo por seguro. Ellos tienen los conocimientos y el instrumental necesario.

    Recuerda lavar con alcohol etílico el termómetro una vez usado. Y si notas que su temperatura es anormalmente baja, llévalo también al veterinario, pues podría ser efecto de alguna afección.

  3. Tratamiento de perros con fiebre

    Tratamiento de perros con fiebre

    Una vez hemos detectado que el perro tiene fiebre, hay que saber cómo tratarlo. No obstante, recuerda que lo mejor es ir a un profesional. De todas formas, si es algo habitual por alguna enfermedad o has recibido instrucciones de cómo actuar o resulta una reacción habitual en el can, hay ciertas medidas que puedes tomar.

    Lo normal es tratamiento farmacológico según indique el veterinario. Es habitual que se trate de antibióticos. Además, hay otras formas caseras, como refrescarlo con agua no muy fría en una esponja en zona de las ingles, axilas y abdomen. Este mismo proceso puedes usarlo con una toalla y cubrirlo durante unos minutos.

    En casos excesivos, un baño en agua tibia puede resultar efectivo. Pero recuerda luego secarlo bien para evitar males mayores. Y sobre todo, asegúrate de que está bien hidratado y que come la cantidad de comida correcta.

    Por supuesto, debes darle mucho cariño y evitar que tome medicación de humanos como iboprufeno o paracetamol.

No olvides que para evitar estos problemas, lo mejor es la prevención. Recuerda llevarlo a veterinario mínimo una vez al año, cumplir el calendario de vacunación, desparasitarlo y que viva en condiciones salubres y con buena temperatura. De esta forma minimizas los riesgos de procesos febriles en tu perro.

¿sabías qué...?

La inyección de la vacuna puede provocar algo de fiebre en tu can, pero suele desaparecer pasadas 24 o 48 horas. En caso de que no suceda con tu mascota, recuerda consultar con el profesional pertinente.