El erizo como mascota

Descubre cómo convivir con un erizo en tu hogar

Como muchos ya sabréis, en los últimos años se ha puesto especialmente de moda el hecho de adquirir animales de compañía exóticos y extraños. Por eso desde Spoots hemos creído buena idea contar todos los detalles que has de tener en cuenta si quieres un erizo como mascota.

Recuerda que si adquieres un erizo, este no es una animal doméstico, así que no esperes una mascota al uso como si fuese un perro o un gato. Esta especie originaria de África, Europa y Asia suele estar acostumbrada a vivir en libertad. Sea como fuere, no es difícil mantener uno en casa y su cuidado es simple, aunque hemos de tener mucho ojo con las púas, pues pueden ser muy dolorosas si nos encontramos con una clavada en cualquier parte del cuerpo.

    Índice

  1. Curiosidades a tener en cuenta sobre el erizo

    Lo primero que has de saber si quieres un erizo como mascota son algunos aspectos curiosos de su físico y personalidad. Por ejemplo, no llegan al medio kilo de peso y apenas miden 15 centímetros.

    Son animales nocturnos que duerme prácticamente todo el día en camas de hierba y madrigueras donde se sienten protegidos. Es más, en un momento dado, si tienen pocos recursos, pueden llegar a hibernar.

    Son capaces de comunicarse entre ellos a través de chillidos y gruñidos extraños. Además, son muy sensibles a los ruidos bruscos. Si sufren excesivo estrés, pueden llegar a perder sus púas. Y si se sienten amenazados, se encierran en una especie de bola, por lo que es mejor dejarles tranquilos hasta que se relajen.

  2. Cuidados para el erizo

    Recuerda que un erizo necesita una serie de cuidados particulares que tienes que tener en cuenta antes de adquirirlo como mascota. Por ejemplo, el ambiente de tu hogar. El ideal debe estar siempre por encima de los 25ºC de temperatura media. Además, son animales que gozan de la falta de luz, por lo que es necesario que su zona habitual sea poco iluminada.

  3. Jaula para el erizo

    Aunque son animales solitarios, pueden llegar a convivir con perros o gatos sin excesivos problemas. Eso sí, necesitará una jaula o zona donde se sienta protegido. Una jaula amplia de al menos un metro de ancho o largo que incluya una pequeña madriguera en la que se pueda esconder es ideal. Los barrotes han de estar muy juntos para evitar que se escape. En el suelo se debe añadir algún material absorbente para los desechos. Es bueno poner tierra para que escarbe, pues es su naturaleza. Tampoco es mala idea implementar una rueda para que haga ejercicio.

    No olvides desinfectar la jaula cada semana o dos para que el animal tenga un hábitat limpio y libre de enfermedades.

  4. Qué come un erizo

    El erizo es un animal roedor insectívoro. De ahí que su dieta favorita sean pequeños insectos. No obstante, hoy en día ya se pueden encontrar en ciertas tiendas de mascotas algunos alimentos procesados para ellos. Además, admite bien la ingesta de verduras y frutas.

  5. La salud del erizo

    Si un erizo está bien cuidado, no sufre estrés y tiene la alimentación correcta, puede alcanzar incluso los 8 años de edad. Ahora bien, hemos de estar siempre atentos a posibles enfermedades que le puedan aquejar.

    Entre los problemas más comunes que requerirán una visita al veterinario están la piel seca, que requiere de aplicación de vaselina líquida, las garrapatas, pulgas y ácaros, que se tratan con insecticidas, los hongos, tras lo que hará falta raparle, o enfermedades digestivas como la diarrea, los vómitos o la obesidad, que suelen estar provocadas por mala alimentación o deshidratación. También se pueden resfriar si la temperatura no es la adecuada.

  6. Convivir con un erizo

    Recuerda que el erizo es un animal solitario y nocturno. No busca afecto ni está acostumbrado a la convivencia con otras especies. No obstante, puedes jugar con él y socializarlo, especialmente en ambientes de poca luz, en las mañanas o atardeceres, cuando es más activo. Has de ganarte su confianza y ser paciente para evitar que se haga una bola, pues se sentirá agredido hasta que no se acostumbre a ti. Piensa en la idoneidad de unos guantes para tratarle, al menos durante un tiempo. Recuerda además dotarle de espacio para que se mueva y se sienta cómodo para que se adapte lo antes posible a un hábitat que no es el suyo natural.

Ya ves que no es imposible tener un erizo como mascota. Eso sí, si vas a adoptar uno, recuerda adquirirlo en los lugares adecuados. Estos son los criadores profesionales y especializados y los centros de acogida de animales. Huye de los particulares, los negocios poco claros o las tiendas de mascotas, pues no suelen estar preparadas para darte toda la información necesaria al respecto.

¿sabías qué...?

Un singular ritual que realiza el erizo y que no se sabe cuál es su significado es el del ungimiento. Cuando perciben un nuevo olor, buscan su origen y mordisquean la zona. Luego untan su saliva en el objeto que lo provoca.

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