Cómo cuidar a un Agaporni

Descubre cuáles son los cuidados esenciales para tener agapornis en casa

Los agapornis son una de las aves más adorables que existen. Son pequeños loros muy parecidos a los pericos o periquitos, que llaman la atención especialmente por su plumaje de intensos colores hace que se vean como unas aves muy exóticas, además, el buen carácter y la inteligencia de estos pequeños animales hace que se conviertan en una de las mascotas más agradables para tener en casa. 

    Índice

Especies de agapornis

Existen nueve especies o tipos diferentes de agapornis que reciben los siguientes nombres: 

  • Personata, Personatus o Cara Negra: los agapornis de esta especie son los más pequeños de todos incluso cuando son adultos. También conocidos como encapuchados por el característico color de sus plumas de color negro en la cabeza, y sus plumas multicolores en el resto del cuerpo. La rabadilla presenta tonos azules. Dentro de este grupo existen mutaciones como el agaporni arlequín que presenta manchas en su plumaje de otro color.
  • Roseicollis o Cuello Rosa: se caracterizan por el color asalmonado de la cabeza y el intenso color verde del plumaje que cubre el resto del cuerpo.
  • Fischer o Fischeri: se distinguen por un pico de color rojo intenso. El pecho y las alas son verdes y hacia el cuello el color es más amarillo anaranjado. Sin embargo esta especie presenta numerosas mutaciones pudiendo encontrar el agaporni lutino de color azul o violeta entre otras variedades.
  • Pullaria, Pullarius o Cara Roja: la cabeza y la cara son de color rojo anaranjado, en contraste con el amarillo verdoso del cuerpo.
  • Personata Lilianae: tienen la parte de la cara y el cuello anaranjada, la cabeza en un color amarillo verdoso más difuminado y el resto del cuerpo de un verde intenso.
  • Swinderniana o Collar Negro: es una variedad ancestral de agapornis que se caracterizan por el color oscuro del cuello y las rabadillas al igual que el pico y las patas.
  • Personata Nigrigenis o Mejillas Negras: el cuerpo de este agaporni es de color verde, sin embargo la frente, cara, garganta y mejillas presentan un color negro anaranjado que contrasta con el color blanco que rodea al globo ocular.
  • Cana, Canus o Inseparable de Madagascar: las patas y el pico son grises. Las hembras son de un color más verde, los machos en cambio tienen la parte superior gris.
  • Taranta o Inseparable de Abisinia: este ejemplar de agaporni se caracteriza por plumas de color verde intenso, sin embargo en la parte de la cola y los extremos de las alas presenta una banda ancha de color negro.

¿Cuántos años viven los agapornis?

Los agapornis son aves que, si se encuentran en buen estado y se les proporciona un espacio adecuado, un agaporni vive hasta 15 años. Son afables y tienen buen carácter además de ser muy fáciles de criar por lo que es uno de los pájaros ideales para principiantes.

¿Cuánto cuesta un agaporni?

El precio de venta un agaporni puede variar mucho de una tienda otra, ya que oscilan entre los 30 euros y los 90 euros, aunque también puedes consultar los precios en criaderos de agapornis.

Cuidar a un agaporni es muy fácil siempre y cuando se tengan en cuenta ciertos aspectos que proporcionarán a estos pájaros el espacio adecuado para crecer en un ambiente idóneo y con todo tipo de comodidades. Ten en cuenta que en buenas condiciones, estos pajaritos viven muchos años. A continuación te enseñamos todo lo que debes de saber para hacer de tu agaporni una mascota feliz.

  1. Procúrales una jaula limpia

    La elección de las jaulas de los agapornis es fundamental para procurarles un lugar agradable durante su crianza. En primer lugar hay que tener en cuenta el espacio del que disponemos y a partir de ahí elegir una jaula teniendo en cuenta que cuanto más espaciosa mejor. Medio metro de largo, y ancho y alto es una buena medida para los agapornis que vivirán en un piso, teniendo en cuenta que debe de quedar espacio para el comedero y los accesorios que harán de la jaula una estancia confortable.

    Se recomienda elegir una jaula con forma rectangular ya que son las más espaciosas y con los barrotes colocados de forma rectangular, de modo que los pájaros puedan trepar ayudándose del pico y las patas.

    Finalmente no hay que olvidarse de proporcionarles una limpieza adecuada con el fin de evitar la aparición de enfermedades, muchas de las cuales aparecen por una falta de higiene. Al menos una vez en semana debemos de desinfectar todos los elementos de la jaula, con una solución de agua y lejía. Frotamos y secamos muy bien para evitar el exceso de humedad. De este modo tendran sus casas perfectamente acondicionadas.

    La jaula de nuestros agapornis estará lista para que nuestros pequeños animales disfruten de su espacio.

  2. Sitúalos en un espacio luminoso

    Es importante que el lugar en el cual situemos a nuestros pequeños loritos cuente con suficiente luz solar indirecta que les ayudará a preservar el buen estado de salud de los huesos y del plumaje. Lo ideal es que puedan disfrutar de una temperatura de entre 20°C y 25°C preferiblemente. 

    Es importante no colocar a nuestras pequeñas aves en lugares donde pueda existir mucha corriente de aire ni un exceso de ruidos, pero sí en un espacio en el que haya buena ventilación. Mucho mejor si puede escuchar el canto de otros pájaros en el exterior.

    Ten en cuenta que los agapornis están acostumbrados a lugares en los que el clima es muy suave por lo que no conviene someterlos a cambios bruscos de temperatura.

  3. Cuida su alimentación

    Los agapornis admiten una curiosa variedad de alimentos en su dieta, lo cua hace que puedan disfrutar de una alimentación muy completa. Aún así debes de tener en cuenta que si se trata de agapornis papilleros, o que acaba de salir del nido de un criadero, debe de ser alimentado por el ser humano mediante papillas que se ofrecen en jeringas. Estas crías serán más sociables que los agapornis salvajes. Más tarde, cuando nuestro agaporni ya es adulto podemos seguir la siguiente guía de alimentación para elegir adecuadamente su comida.

    • Por un lado los agapornis comen una amplia variedad de frutas de todo tipo como por ejemplo: kiwi, fresas, plátano, ceezas, melón, nectarina o pera entre otras. Ofrécesela cortada en cuadraditos y quítale la que no se coma para que no se ponga mala.
    • Las verduras son otro de los alimentos que más agradan a los agapornis: brócoli, espinacas, judás verdes, guisantes, pepino, calabacín… de la misma forma que la fruta, ofrécela en trocitos y cuécela si no la asimilan cruda.
    • Las legumbres como las lentejas o los garbanzos previamente remojados, así como los frutos secos (con moderación), el pan como premio, y los germinados harán las delicias de tus pequeñas aves.
    • Por el contrario existen ciertos alimentos que pueden resultar tóxicos para los agapornis, entre ellos tenemos: aguacate, chocolate, café, bebidas alcohólicas o carbonatadas, así como plantas que pueden incluso provocarles la muerte.
    • Es importante darle al agaporni un aporte de calcio a través de una jibia colgada o una piedra de calcio. Esto es especialmente importante para preparar la época de crianza y la puesta de huevos de la hembra. Este dato es algo que muchos criadores desconocen y que resulta importante tener en cuenta.
  4. Humedece su plumaje

    Los agapornis son aves tropicales, por lo que necesitan vivir en un clima especial que les proporcione cierta humedad. Para ello nada mejor que humedecer su plumaje cada cierto tiempo.

    Es suficiente con humedecer el plumaje de nuestro agaporni dos veces al día con ayuda de un pulverizador, siempre con agua a temperatura ambiente. Es suficiente con pulverizar de forma muy suave, y siempre desde debajo de modo que la sensación no moleste ni atemorice de repente a nuestra pequeña ave. En época donde el tiempo es más cálido podemos pulverizar más a menudo.

  5. Cómpralos en parejas

    Los agapornis son aves muy sociables y por lo general tienen un buen comportamiento pero debes de tener en cuenta que necesitan vivir en compañía de otros ejemplares de su misma especie. De hecho son aves que acostumbran a vivir en pareja por lo que resultaría muy acertado comprar o juntar a una pareja de agapornis en lugar de un solo ejemplar, preferiblemente un macho y una hembra de similares razas.

    Las parejas de agapornis machos y hembras, crean unos lazos de unión muy fuertes. Se dan de comer entre ellos, duermen juntos y se hacen mucha compañía. Si compramos un agaporni que ya vivía en pareja, y lo separamos de esta, corremos el riesgo de que llegue incluso a morir por lo que siempre que sea posible debemos de procurar comprarlos junto con otro ejemplar, ya que además serán más fáciles de domesticar y educar.

    Este dato es además importante en el caso de que profundicemos en el tema y nos dediquemos a la reproducción entre agapornis.

  6. Busca un espacio donde puedan volar

    Los agapornis, al igual que el resto de aves, necesitan contar con un espacio en el que puedan volar libremente algunos ratos al día. Es necesario que puedan salir y practicar el vuelo para tener unas alas fuertes y saludables.

    No necesitan volar grandes distancias, por lo que una jaula de grandes dimensiones puede se una buena forma de proporcionarles espacio para que puedan extender sus alas y volar. Aunque lo ideal es contar con un espacio pequeño pero en el que puedan volar libremente o un aviario.

En internet y en Wikipedia puedes encontrar numerosas fotos, imágenes y videos que te ayudarán a diferenciar las clases de agapornis y todas las variedades de cada una de ellas así como a profundizar en información y otras cosas sobre sus características y otros aspectos muy interesantes acerca de como se reproducen y aparean, el adiestramiento, y el cuidado de los agapornis desde que son bebés. Además en muchas páginas online dedicadas al mundo de los agapornis encontrarás grupos y foros que te ayudarán en la tarea de criar a tus agapornis.

Eso si, antes de llevarlos a casa hay que ser conscientes de que necesitan un espacio adaptado y tiempo de dedicación para que crezcan sanos y felices.

¿sabías qué...?

Los agapornis tienen un significado muy simbólico, por algo son también conocidos con el nombre de "pájaro del amor", y no es para menos si tenemos en cuenta que es una de las aves más fieles que existen ya que mantienen una única pareja durante toda su vida convirtiéndose en inseparables.

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