Cómo crear un espacio de meditación en casa

Hoy te ayudamos a crear un rincón cómodo para meditar en el hogar sin distracciones

La casa no tiene por qué ser un santuario, pues es el lugar que habitamos a diario, donde se celebran cumpleaños y se comparten reuniones, donde los niños desparraman sus juguetes y los adultos pasan ratos en el sillón del salón para disfrutar de una película comiendo palomitas de maíz.

Sin embargo es importante que en medio del caos cotidiano haya pequeños espacios para el sosiego, rincones en los que podamos respirar profundamente y practicar ejercicios de meditación o hacer yoga, un lugar único e íntimo donde disfrutar de la tranquilidad y recuperar energías.

    Índice

¿Qué es la meditación?

Cuando hablamos de meditación, nos referimos a una terapia que nos ayuda a encontrar el equilibrio, el sosiego y la armonía tanto a nivel mental como a nivel físico. A través de la meditación conseguimos aliviar el estrés y mejorar el estado de ánimo. La meditación está muy arraigada a ciertas religiones como por ejemplo el budismo.

Uno de los tipos de meditación más conocidos es la meditación trascendental, mediante la cual se consigue un conocimiento del interior de cada ser, una búsqueda de la paz, la creatividad, la energía y la inteligencia.

Quiero aprender a meditar, ¿cómo puedo hacerlo?

Para empezar a meditar en casa, es bueno que acudamos previamente a un centro en el que podamos aprender las diversas formas de realizar meditación. Un buen maestro nos dará todos los consejos necesarios para hacerlo correctamente y disfrutar de una técnica tan beneficiosa para el cuerpo y para la mente. 

Tanto si has decidido dar los primeros pasos para aprender a meditar y estas en el nivel de los principiantes o nivel de iniciación, como si llevas varios años practicándolo, meditar es una excelente forma de contrarrestar el vértigo de la rutina. Puedes hacerlo en cualquier momento y lugar aunque lo ideal es contar con un espacio que hayas diseñado a tu antojo y te regale ese espacio de serenidad que tanto necesitas para aprender a meditar y disfrutar de ese momento con una decoración acorde. Hoy te ayudamos a crear un espacio de meditación en tu casa para lograr el equilibrio y la armonía.

  1. Elige un lugar adecuado para meditar

    Elige un lugar adecuado para meditar

    Elige un rincón tranquilo de la casa. No es necesario que sea un cuarto muy grande, ya que también puede ser la esquina de tu habitación, un patio de invierno, un balcón, un rincón en la terraza o un sillón especial. Lo importante es que puedas crear allí una atmósfera tranquila y aislarte por un rato.

    Es importante que el lugar elegido esté alejado de todo tipo de ruidos y distracciones, que la iluminación sea tenue y agradable y que el rincón que elijamos nos transmita tranquilidad. Mucho mejor si elegimos un momento del día en el que no haya gente en casa que pueda interrumpirnos. De este modo conseguiremos concentrarnos y sentirnos mucho más relajados.

  2. El mobiliario adecuado para meditar

    El mobiliario adecuado para meditar

    El objetivo es que sientas comodidad en este lugar especial. Por eso, al crear un espacio de meditación en casa debes prestar atención a los muebles para que sean cómodos.

    Lo mejor es elegir poco mobiliario, pero confortable. Puede ser una silla, sillón o un cojín zafu, el cual es ideal para meditación, así como una pequeña alfombra. Una mesa pequeña será útil para colocar allí los objetos que necesites. También es importante que tengas a mano una manta de colores agradables o un abrigo para taparte si sientes frío.

  3. Objetos para despertar los sentidos

    Objetos para despertar los sentidos

    Los objetos terminan por definir el espacio de meditación de la casa. Lo ideal es incorporar diferentes objetos que remitan a los cinco sentidos.

    Para la vista, puedes incorporar desde alguna pintura que te guste hasta estatuas o símbolos que remitan al estado que pretendes conseguir en este rincón. Las velas y flores son agradables a la vista al tiempo que emanan un poderoso aroma que activa el olfato, lo mismo que los aceites aromáticos, el incienso o los sahumerios. Para el gusto, nada mejor que un sabroso té o un zumo natural en el verano. 

  4. Un altar para inspirarte

    Un altar para inspirarte

    Aunque no es una obligación, muchas personas acostumbran a diseñar un pequeño altar en el espacio de meditación de la casa. Colocan libros de meditación, imágenes de dioses y santidades, o todo aquello que les guste para crear un clima especial y diferente. Puedes tener una estantería para tal fin o utilizar una mesa pequeña e incluso una caja de madera.

    No olvides colocar pequeñas velas de color blanco para iluminarlo, ya que es el color relacionado con la espiritualidad. Las velas aportan un toque muy íntimo a la vez que una luz muy tenue ideal para favorecer la concentración.

    Las varillas de incienso también pueden ir colocadas en el altar, elige un aroma suave y agradable. El incienso sirve para eliminar las malas vibraciones y purificar el ambiente.

    Es importante que en el altar haya una representación de los cuatro elementos; fuego, aire, agua y tierra.

    • Fuego: Velas.
    • Aire: Flores e incensiarios.
    • Agua: Recipiente con agua o cristales de cuarzo.
    • Tierra: Piedras, tierra o sal.
  5. Obejtos de la naturaleza para propiciar la concentración

    Obejtos de la naturaleza para propiciar la concentración

    La naturaleza es amiga de la meditación así es que al crear un rincón de meditación en tu hogar no olvides colocar una fuente de agua, una planta u otro elemento de la naturaleza. También se pueden utilizar cuencos con arena o piedras para estimular el tacto.

    Si tienes opción, lo ideal es crear un pequeño espacio en el jardín pero si no es posible puedes tener cerca de una pequeña fuente de agua portátil, plantas como por ejemplo el bambú, y en su defecto una música tenue que recuerde a los sonidos de la naturaleza.

  6. Sonidos adecuados para meditar

    Sonidos adecuados para meditar

    Tradicionalmente, la meditación se realiza en silencio y sin ningún tipo de ruido externo. Sin embargo, en la actualidad existen muchas técnicas y hay quienes utilizan música ya que los ayuda a concentrarse.

    Si te gusta meditar con música, o con algún sonido natural, como de agua o pájaros, puedes colocar un equipo de música cerca y tener siempre lista tu música para que acompañe tu momento de calma.

    Algunas personas se relajan con los sonidos de la naturaleza, otros prefieren una música tenue y suave de fondo. Existen muchas opciones y estilos, lo importante es que el sonido elegido consiga evadirte de todo lo que te rodea y te propicie el estado de concentración y relajación necesario para llevar a cabo la meditación.

La meditación es una práctica muy sana que podemos hacer a diario. No es necesario dedicarle más de 15 o 20 minutos al día, por lo que puedes aprovechar los pequeños ratos de descanso entre los quehaceres diarios para dejarte llevar por todos los beneficios de esta práctica milenaria.

¿sabías qué...?

De acuerdo a la organización El Arte de Vivir, creada por el gurú espiritual Sri Sri Ravi Shankar, meditar con regularidad ayuda a disminuir la ansiedad, mejora la estabilidad emocional y aumenta la creatividad y la felicidad al desarrollar la intuición y lograr una mayor claridad mental. Los problemas se vuelven más pequeños porque la meditación permite que las personas adviertan que la actitud interna es la que determina la felicidad.