Convivencia entre gatos y conejos

Descubre los secretos para lograr que gatos y conejos convivan en paz y armonía

No siempre es sencillo que dos especies de animales diferentes vivan bajo un mismo techo. Sin embargo, hemos de ser conscientes de que nosotros, como seres humanos, tenemos mucho que decir al respecto. En realidad, gran parte de la responsabilidad de que todo llegue a buen puerto depende de nosotros mismos, nuestra actitud y nuestros conocimientos. De ahí que hoy te ofrezcamos una serie de consejos para la convivencia entre gatos y conejos.

En principio pueden parecer especies antagónicas, pero en realidad no lo son tanto. No obstante, no te vamos a engañar, no es sencillo que conejos y gatos convivan bajo un mismo techo de manera natural y normal. Sin embargo, con la actitud adecuada y haciendo las cosas bien, te vamos a demostrar que es muy posible y ambos animales pueden ser grandes amigos.

    Índice

  1. Comienza la convivencia desde cachorros

    Comienza la convivencia desde cachorros

    Lo ideal es que la convivencia comience siendo ambos animales cachorros pequeños. Si desde bien pronto entienden que esa es su realidad, será mucho más sencillo para cada uno aceptar al otro.

    No olvidemos que los conejos viven en sociedades jerárquicas, por lo que es posible que trate de atacar al gato si este es pequeño. También los mininos tienen instinto depredador, por lo que podría encontrar a una presa en el roedor.

    Pero si ambos son cachorros, la convivencia serán mucho más sencilla, pues aún no han desarrollado sus instintos al 100% y se verán como compañeros, por lo que aceptarán las dinámicas como algo normal.

  2. Si convives con un conejo

    Si convives con un conejo

    Ahora bien, si ya convives con un conejo y quieres introducir un gato en tu hogar, has de tener en cuenta ciertas consideraciones. Por ejemplo, el primer contacto, que es primordial, para el que hay que usar una jaula.

    Usa una jaula grande y con barrotes anchos que impidan al gato introducir sus garras. No olvidemos que los roedores son presas naturales de los felinos. El conejo debe tener espacio para replegar y algún hueco en el que poder resguardarse del minino.

    Permite un contacto progresivo siempre a través de la jaula, que se alargue durante días o semanas de ser necesario. Pero hasta que veas a ambos animales tranquilos uno en presencia del otro, no los introduzcas sin la salvaguarda de la jaula.

    Una vez crees que ha llegado el momento propicio y tú tienes el ánimo tranquilo, deja que se conozcan sin la jaula de por medio de forma progresiva y pausada. Alarga las convivencias cada día un poco más hasta que observes que todo está tranqullo. No obstante, has de estar con todos los sentidos alerta y poseer un spray de agua por si el gato trata de atacar al conejo.

  3. Si convives con un gato

    Si convives con un gato

    Si ya convives con un gato, es necesario que el conejo viva alejado del felino durante unos días hasta que se habitúe a su jaula. Son animales que se estresan con facilidad, de ahí que necesiten primero sentirse cómodos en su hábitat, pues los cambios no les sientan bien.

    Una vez el conejo está cómodo en su jaula, seguiremos los pasos anteriormente nombrados. Hemos de ser cuidadosos, pues los gatos pueden ser territoriales, de ahí que haya que extremar las precauciones y lograr que el ambiente sea el adecuado antes de permitir que ambos estén en presencia uno del otro sin que haya problemas.

Podemos comprobar que no siempre es sencillo lograr una convivencia adecuada entre dos especies que por naturaleza son cazador y víctima. Sin embargo, con paciencia, conocimiento y la actitud adecuada, se pueden lograr excelentes resultados entre gatos y conejos para que sean felices juntos y se acepten.

¿sabías qué...?

Un conejo puede ronronear al igual que un gato. Si el animal se siente contento y feliz, producirá ruidos similares a los de los felinos cuando están cómodos y a gusto.