Consejos para adoptar un gato callejero

Te enseñamos las recomendaciones básicas para adoptar a un gato de la calle

Adoptar un gato callejero, es sin duda alguna una excelente idea dada la elevada tasa de abandono que sufren estos animales. Proporcionarles un hogar adecuado es el mejor regalo que podemos hacerle. Sin embargo esta adopción no es tarea fácil, ya que los gatos callejeros por regla general tienden a desconfiar de las personas.

Llevar un gato de la calle a casa es una tarea que requiere de mucha paciencia y de adaptación. Es importante que el gato aprenda a coger confianza y se sienta bien. Para facilitar esta tarea te dejamos con algunas recomendaciones básicas que te ayudarán a que la adopción se convierta en una gran experiencia y que todos los integrantes de la familia puedan disfrutar de la nueva mascota.

    Índice

  1. Meterlo en un transportín

    El primer paso cuando encontramos un gato callejero y decidimos llevarlo a casa es hacer uso de un transportín, en el que debemos de meterlo para llevarlo al veterinario como primera medida.

    La tarea no será fácil ya que los gatos callejeros son independientes y muy desconfiados. Es importante que el transportín no se vea como una amenaza sino como un elemento positivo.

    Para conseguir que el gato se meta en su interior podremos recurrir al uso de algún juguete o comida, y siempre utilizaremos un tono de voz amable y bajo. Poco a poco y con mucha paciencia, el gato comenzará a coger confianza con este nuevo elemento que nos facilitará en gran medida la tarea de llevarlo de un sitio a otro.

  2. Llevarlo al veterinario

    En primer lugar nuestro gato callejero debe de visitar la consulta del veterinario, ya que es la primera persona que debe de valorar el estado de salud de nuestra nueva mascota; comprobará si tiene alguna enfermedad, si está herido o tiene pulgas, o si tiene algún problema importante de salud que deba de ser tratado. El veterinario es el encargado de ponerle las vacunas necesarias y de insertarle el microchip que servirá para localizarlo en el caso de que se nos pierda.

    El veterinario se convertirá además en el principal asesor acerca de todas las medidas necesarias para que nuestro gato se adapte positivamente a su nueva vida.

  3. Preparar todos los utensilios para su cuidado

    Una vez que llegamos a casa con nuestra nueva mascota debemos de procurarle un hogar tranquilo, agradable y acogedor. Y para ello nada mejor que preparar todos los utensilios que necesitaremos para su cuidado. Entre ellos no debemos olvidarnos nunca de los siguientes:

    • Caja de arena: La caja de arena es fundamental para que nuestro gato haga sus necesidades. Los gatos son unos animales muy limpios por lo que necesitan su pequeño espacio.
    • Cama: La cama es algo importante para que nuestro gato se sienta cómodo y comience a ser consciente de las ventajas que tiene tener en hogar. Bastará con un cojín mullido o un cesto en el que pueda descansar y sentirse protegido.
    • Comedero y bebedero: Nuestro nuevo gato necesitará recipientes adecuados para comer y para beber. Bastará con un par de recipientes de cerámica o de acero inoxidable que cuenten con un sistema antivuelco. Recuerda que deberás lavarlos con agua hirviendo cada día.
    • Rascador: Uno de los accesorios fundamentales para un gato son los rascadores, muy necesarios para limar y mantener cuidadas sus uñas. Además el uso de este accesorio evitará que hagan uso de los muebles para rascar.

     

  4. Elegir juguetes apropiados

    Nuestra pequeña mascota también necesita pequeños juguetes que le ayuden a entretenerse y a satisfacer algunos de sus instintos como por ejemplo el de la caza.

    Uno de los juguetes que más entretienen a los gatos son las pelotas de goma ya que les gusta perseguirlas, al igual que ocurre con los ratones de juguete, ya que le servirá para jugar a cazarlo.

    Las bolsas de papel y las cajas de cartón son el escondite perfecto, al igual que la hierba gatera o catnip, un tipo de planta que atrae mucho su atención y su curiosidad ya que les encanta olisquearla, frotarse con ella o rodar.

  5. Proporcionarle su espacio

    Los gatos son conocidos precisamente por ser un animal con un carácter muy independiente. Les encanta contar con su propio espacio y deambular de un sitio a otro sin necesidad de que nadie esté tras ellos.

    Una de las mejores formas de hace que la adaptación sea mucho más llevadera es dejando que nuestro gato tenga un pequeño rincón especialmente reservado para su esparcimiento. Una buena idea es que este espacio esté colocado junto a una ventana ya que los gatos son grandes observadores a los que les gusta asomarse al exterior.

    A los gatos además les gusta subirse  a sitios elevados, por lo que podemos comprarle un bloque con plataformas para que se sienta cómodo. Es muy importante que no cambiemos al gato muy a menudo de lugar ya que no soportan los cambios y además les provocan mucho estrés.

  6. Darle un tiempo de adaptación

    Un gato callejero mantendrá siempre una conducta defensiva y un tanto desconfiada, debido a que es posible que hayan sufrido malos tratos o que no estén acostumbrados al contacto diario con seres humanos, por lo que es muy importante tener paciencia y darle un tiempo de adaptación.

    Un hogar cómodo y confortable, junto con unos cuidados cercanos, harán que nos ganemos la confianza de nuestra nueva mascota. Hay que tener en cuenta que un gato necesita un espacio en el que pueda satisfacer sus instintos y donde no se sienta atrapado, por lo que preparar la vivienda previamente a su llegada es fundamental.

  7. Comenzar a adiestrarlo con delicadeza

    Finalmente es importante que nuestro gato reciba todo el cariño y comprensión necesarios para que poco a poco ganemos su confianza y se sienta cada vez más seguro en su nuevo espacio.

    Es importante hablarle despacio y en un tono bajo, no invadir su espacio ni el momento que dedica a descansar, comer o acicalarse de modo que se adapte poco a poco a nuestra presencia.

    Nunca hay que coger a un gato por la fuerza ya que puede arañarnos o mordernos, y es preferible que aprovechemos los momentos en los que esté más tranquilo y relajado para colocarnos cerca y hacer alguna actividad. Poco a poco haremos de nuestro gato una mascota dócil y agradable.

Hay que tener en cuenta que asumir la responsabilidad de acoger e intentar domesticar a una gato salvaje es una tarea que puede resultar muy complicada. Es importante que asumamos esta tarea con tranquilidad y determinación, que seamos conscientes de que no siempre conseguiremos domesticarlo ya que se trata de un animal adaptado a la vida salvaje, y que por lo tanto necesitaremos de grandes dosis de paciencia para conseguirlo.

¿sabías qué...?

El cerebro de los gatos se parece, en términos biológicos, más al de los humanos que al de los perros, de hecho existen ciertas áreas que sirven para expresar emociones y que son similares entre gatos y humanos.

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