Cómo calentar la casa sin usar calefacción: 8 trucos

Te enseñamos los tipos de calefacción más económicas y caseras para calentar tu hogar

En los fríos días de invierno, todos esperamos llegar a casa para disfrutar del calor del hogar, pero disponer de este lujo cotidiano supone un importante gasto energético, lo que se traduce en un gran incremento en las facturas de luz y de gas.

A pesar de que hoy días las nuevas viviendas suelen construirse con suelos aislantes y materiales que preservan el calor, lo cierto es que en muchas ocasiones es importante mantener una buena temperatura para que el ambiente sea acogedor.

Por fortuna, hay alternativas ecológicas que permiten climatizar el hogar sin encender ni instalar una calefacción, o bien hacerlo muy poco. Aunque esto parece una proeza difícil de conseguir, es posible calentar la casa consumiendo un mínimo de energía pues aunque una vivienda no genera calor por sí misma, hay prácticas que permiten aprovechar el calor producido por el sol, en caso de que lo haya, sin necesidad de recurrir a la calefacción eléctrica o de gas, que siempre resultará mucho más costosa.

El secreto parece ser sencillo: guardar el calor para que no salga de casa. Un truco muy barato que nos permitirá ahorrar y disfrutar de un hogar acogedor y más eficiente económicamente a la vez que nos ayudará a combatir el frío. Y esto nos resultará muy útil en el caso de necesitar calentar una casa antigua o muy vieja, construcciones que no disponen de sistemas de calefacción ni materiales aislantes, o en el caso de pisos que vienen sin calefacción.

¿Cómo hacerlo? Para calentar la casa sin usar la calefacción necesitarás cambiar los hábitos y poner en práctica algunos sencillos trucos e ideas que conseguirán calentar tu hogar de una forma casera con sistemas muy económicos y soluciones baratas.

    Índice

  1. Ventilación para airear las habitaciones

    Ventilación para airear las habitaciones

    Aún en invierno, las casas necesitan ser ventiladas. Para no perder el calor existente puertas adentro, debes de ventilar siempre por la mañana cuidando de abrir los ventanales tan sólo cinco minutos, tiempo suficiente para renovar el aire sin perder la temperatura reinante. Este método puedes hacerlo un par de veces más en el día pero por momentos cortos. Resulta especialmente recomendable hacerlo si vives en una casa en el campo, en caso contrario debes de minimizar el tiempo en el que ventilas cada cuarto de modo que no entre polución.

    Lo mejor de esta solución es que es gratis además de muy efectiva, ya que permite que conservemos el calor del hogar conservando la humedad adecuada que evitará la presencia de moho en paredes, así como la aparición de alergias. Pero, ¿cual es la humedad ideal? Teniendo en cuenta que la temperatura buena debe situarse entre 16ºC y 22, el grado de humedad ambiental idóneo debe de estar entre el 40% y el 60%.

    Esto es muy importante especialmente en el caso de una habitación de bebé, ya que ayuda a que el sueño sea más confortable. 

  2. Corrientes de aire para evitar que entre el frío

    Corrientes de aire para evitar que entre el frío

    Para evitar las corrientes de aire utiliza una cinta adhesiva o burlete para tapar rendijas o fisuras existentes en puertas o ventanas. De esta forma, los ambientes no perderán el calor existente ni sentirás estas corrientes frías.

    Otro de los tips que puedes utilizar, son esos cojines largos que se usan para tapar el espacio que queda debajo de la puerta de casa a ras del suelo, por donde también entra el frío.

    Las ventanas de PVC son otro de los inventos que tienden a aislar mucho mejor el frío y las corrientes de aire que las de madera (pues se dilatan y contraen con las diferencias de temperatura).

    Estas técnicas caseras evitan que las habitaciones se enfríen y que evitemos el uso de un calefactor ya que al quitar el problema de las corrientes de aire podemos disfrutar de una habitación más cálida que nos ayude a mantener el calor y contrarrestar el frío del exterior.

  3. Sol pleno para calentar de forma natural

    Sol pleno para calentar de forma natural

    El sol que entra por las ventanas es un gran aliado de la climatización natural. Lo mejor es aprovecharlo lo máximo posible, evitando que árboles y arbustos impidan el paso de los rayos solares especialmente en el caso de plantas bajas. Si es necesario, realiza una poda periódica para permitir que el sol le dé más directamente el hogar. Además, procura abrir las cortinas y persianas de toda la casa a lo largo del día, mientras dure la luz solar; de esta forma se irá calentando poco a poco y a la noche estará más templada.

    El sol es sin duda una de las calefacciones más baratas que existen, y lo mejor de todo es que es una fuente de energía natural y una de las formas más sanas de calentarse. Eso sí, con cuidado de no coger una insolación.

  4. Casa zonificada para calentar habitaciones

    Casa zonificada para calentar habitaciones

    Para calentar la casa sin usar la calefacción, mantén las puertas de las habitaciones siempre cerradas para que el calor se concentre en cada uno de los ambientes y así se creen diferentes zonas de calor. De lo contrario, si quedan abiertas se generan corrientes y al final ningún ambiente se calentará por completo.

    Este método es especialmente interesante en el caso de los dormitorios, ya que nos permitirá calentar la cama por ejemplo. Por ello debemos de cuidar el tiempo de ventilación de estas zonas en concreto, siendo uno de los métodos que debemos de seguir para distribuir el calor de forma más concentrada. También puedes optar por utilizar mantas térmicas si vas a estar en una habitación durante un rato largo por ejemplo en el dormitorio o el salón.

  5. Pintura exterior para aislar una casa del frío

    Pintura exterior para aislar una casa del frío

    Pinta la vivienda de colores oscuros pues estos tonos absorben mejor el calor de los rayos solares, a diferencia de los colores claros. De esta forma tu hogar tendrá una mayor temperatura puertas adentro; eso sí, piensa que en épocas de calor se producirá el efecto contrario, por lo tanto es un recurso recomendable sólo para zonas muy frías, donde los veranos son frescos.

    Si vas a construir una casa nueva o un chalet, ten en cuenta que las fachadas de piedra resultan muy útiles al actuar como aislantes del frío y del calor, por lo que procuran una excelente temperatura en cualquier época del año. Ayuda a prevenir los cambios bruscos de temperatura y por tanto a disminuir la sensación de frio y de calor.

  6. Cortinas térmicas para aislar del frío

    Cortinas térmicas para aislar del frío

    Para aislar el frío del exterior, reemplaza las cortinas tradicionales de tu casa o piso por unos modelos de cortinas conocidas como cortinas térmicas. Es otra de las maneras de conservar el calor y son muy prácticas tanto para aislar el frío como el calor propio del verano. Además protegen de la luz, por lo que funcionan muy bien para cerrarlas durante la noche.

    A la hora de elegir unas cortinas térmicas, cuida de que sean lo suficientemente gruesas de modo que también ejerzan una función aislante.

    Complementa tus cortinas con alfombras, ya que son un excelente aislante térmico que evita que el suelo transmita frío.

  7. Chimeneas para calentar de forma barata

    Chimeneas para calentar de forma barata

    Otra opción es contar con una chimenea de leña para así disfrutar del calor del hogar y a calefaccionar rápidamente una estancia, siempre y cuando esté permitido encenderla. Es uno de los tipos de calefacción más económicas que encontraremos, además de proporcionar una ambiente muy cálido, resulta muy efectiva ya que mantiene caliente la casa al distribuir el calor muy rápidamente. El único inconveniente es que pueden soltar humo por lo que es muy importante contar con una buena salida de humos, limpia y segura.

    Las chimeneas son el mejor calentador casero del que podemos disfrutar en casa y gracias al cual no necesitaremos vivir con calefacción gracias a su capacidad para generar calor por poco dinero, que además nos puede servir para calentar agua.

  8. Velas para calentar una habitación

    Velas para calentar una habitación

    Las velas son otra de las opciones que no solo sirven para iluminar sino que son efectivas para calentar los ambientes, además de ser otro de los trucos caseros que nos permitirán disfrutar del calor del fuego y resultan muy atractivas para decorar un apartamento. Por eso, si quieres calentar la casa sin usar calefacción, compra velas grandes y colócalas en diferentes rincones para así aumentar la temperatura.

    Es importante que sigas los siguientes consejos a la hora de utilizar velas:

    • Asegúrate de colocarlas de manera que no haya niños pequeños cerca.
    • Nunca coloques velas cerca de cortinas, ni de ningún material que pueda prenderse fácilmente. Es mejor colocarlas en estanterías altas.
    • No dejes la casa sola con las velas encendidas, ya que si hay una corriente de aire y éste circula con fuerza podría tirar las velas.

Existe un método un tanto polémico para calentar las casas conocido con el nombre de "estufa de los pobres" para calentar un cuarto con objetos muy fáciles de encontrar y sin necesidad de instalación. ¿Cuánto cuesta? Muy barato ya que los materiales son muy asequibles: dos macetas, una bandeja metálica y velas.

Los pasos para fabricar este aparato con tus propias manos y ponerlo en marcha consiste en encender varias velas sobre una bandeja de metal, y taparlas con una maceta de barro de modo que quede apoyada sobre los bordes se la bandeja, ya que de otro modo las velas se apagarían. A continuación se tapa la maceta pequeña por una mayor con una apertura en la parte superior para dejar pasar el calor. La maceta pequeña tiende a calentarse en exceso por lo que hay que tener cuidado.

Sin duda es una de las calefacciones más económicas que podemos encontrar, sin embargo se trata de un método con muchos detractores ya que hay quien no lo aconseja o cree que no es seguro. En cualquier caso es un método que calienta y para el que no hace falta el uso de electricidad, pero lo hace muy poco a poco o muy despacio, aunque no deja de ser uno de los remedios que podemos probar para comprobar los resultados.

¿sabías qué...?

De acuerdo a un informe del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético de España (IDAE), encender las estufas eléctricas o los braseros eléctricos supone el 46% del consumo energético de los hogares de ese país, un porcentaje alto que puedes reducir con sólo incorporar algunos de estos trucos prácticos que sin duda gastarán mucho menos.