Los 8 arbustos más resistentes al frío para plantar en el jardín

Conoce las plantas de jardín que mejor aguantan los climas más fríos

La primavera es puro gozo, no hay nada más emocionante que ver cómo van apareciendo brotes verdes y poco a poco asoman las flores. El verano es una delicia de sol y calor. El otoño es precioso por sus colores. El invierno está bien, pero puede ser tristísimo para un jardín. Eso de mirar por la ventana y solo ver tierra yerma, hierba gris, plantas tristes y árboles desnudos puede afectar también el estado de ánimo

Lo ideal es combinar los arbustos de jardín, de manera que haya algunas plantas de jardin perennes, es decir que duren todo el año y que estén siempre verdes y alegres, estación tras estación. Si bien, siempre hay maneras de proteger las plantas del frío, jamás se mantendrán intactas. Por eso hoy te mostramos estas imágenes y descripciones de ocho arbustos que resisten el frío y que por más heladas que soporten, se verán radiantes, verdes, y serán un bello adorno para tu jardín. Saber cuáles son las plantas de exterior resistentes al frio y calor te asegura tener siempre plantas vivas en tu jardín. A continuación veremos algunos ejemplos.

    Índice

  1. Enebro (Juniperus)

    Enebro (Juniperus)

    Es un arbusto perennifolio (que tiene hojas siempre). Puede usarse para formar setos e incluso puede convertirse en un árbol no demasiado alto. Son plantas que no se hielan y que florecen en invierno y en primavera. Después produce unas especies de bayas conocidas con el nombre de gálbulos que van adquiriendo una tonalidad púrpura confore maduran.

    Podríamos decir que es un arbusto perfecto para climas extremos de frío y de calor, y que siempre que conserva en buen estado, siendo preferible que ocupen un espacio en el que les llegue la luz del sol.

  2. Cotoneaster (Cotoneaster)

    Cotoneaster (Cotoneaster)

    Es uno de los arbustos perennes resistentes al frío y también a las heladas. Se distingue por tener unas llamativas bayas rojas y hermosas que se mantienen mucho tiempo y que resultan muy ornamentales. Florece a finales de verano por lo que llegados los meses más fríos podremos disfrutar de la explosión de color de sus frutos.

    Esta especie de arbusto para climas fríos crece de manera silvestre por las zonas del Himalaya y pueden llegar a alcanzar hasta 5 metros de alto si no se les realiza una poda regular. Aguanta bien los climas fríos, pero no así los encharcamientos. No necesitan de ningún tipo de abono para crecer.

  3. Fotinia (Photinia serratifolia)

    Fotinia (Photinia serratifolia)

    La fotinia es perfecta para soportar hasta el invierno más tenaz. Es muy decorativa y suele crecer mucho, incluso hasta tres metros de altura. Debes podarlo para que no suba demasiado. Da un fruto muy decorativo color granate, que persiste durante el invierno y en primavera se convierte en una preciosa flor blanca.

    Queda muy bonita y elegante formando setos pues rompe con la monotonía de los clásicos setos verdes dándole una preciosa tonalidad rojiza que varía en intensidad de unas hojas a otras. Es recomendable colocarla en un lugar en el que reciba el sol directo, pues esto intensificará aún más el tono rojo de sus hojas.

  4. Espino albar (Crataegus monogyna)

    Espino albar (Crataegus monogyna)

    Es muy resistente y requiere tan pocos cuidados que solo te acordarás de ella cuando florece. En invierno se cubre de hermosas flores blancas, aunque sus ramas poseen espinas, por lo que debes manipularla con cuidado. También necesita poda si no queremos que crezca demasiado. Es una de las más decorativas y resistentes.

    Antiguamente se utilizaba el fruto del espino albar para hacer pan y en la Edad Media, su jarabe era muy útil para tratar diversas dolencias como por ejemplo para tratar las piedras en el riñón o la arterioesclerosis. Hoy día sus bayas tienen un gran interés gastronómico. Son muy ricas en vitamina C y se utilizan para fabricar mermelada.

  5. Col ornamental (Brassica olerace)

    Col ornamental (Brassica olerace)

    La col ornamental no es exactamente un arbusto, pero puede llegar a medir 30 centímetros por lo que puede tratarse como tal. Empeiza a florecer en el mes de otoño, por lo que una vez llegado el invierno alcanzará su mayor vistosidad.

    Se planta tanto en exteriores como en interiores, pero en el exterior es ideal pues la col ornamental resiste perfectamente el frío. Puede ser de varios colores: blanco, amarillo, verde y rosado. Durante las épocas de frío es cuando más se lucen: sus colores vivos se intensifican con las heladas.

    Si plantamos varias de estas coles seguidas, debemos de tener cuidado de dejar espacio entre ellas, pues si las hojas crecen muy juntas, pueden llegar a estropearse.

  6. Durillo (Viburnum tinus)

    Durillo (Viburnum tinus)

    La hoja del durillo es perenne y es uno de los arbusos que mejor aguanta las frías temperaturas del invierno. Sus flores son de color rosado cuando forman capullos y blancas cuando se abren, En cuanto al follaje, este es de un color verde oscuro intenso que se mantiene durante todo el año.

    El durillo, puede florecer varias veces al año: primavera, otoño e invierno. Si no se poda puede convertirse en un árbol de hasta 7 metros de altura. Es un arbusto que apenas requiere de muchos cuidados, sin embargo hay que tener en cuenta que no soporta bien los encharcamientos

  7. Abelia (Abelia)

    Abelia (Abelia)

    La abelia es una preciosa planta de apariencia delicada pero robusta. Sus hojas son hermosas con unas flores muy bonitas, en forma de campana, de color blanco y agradable olor. Debe resguardarse del viento para evitar que sufra. No necesita casi cuidados y es agradecida. Se multiplican fácilmente con esquejes, por lo que puedes aprovechar y llenar tu jardín de ellas.

    Apenas alcanza los 2 metros de altura, por lo que es el tipo de arbusto perfecto para pequeños jardines. Quedará especialmente bonita formando o setos o como un arbusto independiente.

  8. Rododendro (Rhododendron)

    Rododendro (Rhododendron)

    Los rododendros son especialmente hermosos pues llegada la primavera se llena de numerosas flores de vivos colores y con la llegada del invierno resiste muy bien el frío. Lo que no soportan es el sol directo y el calor, así que plántalo siempre en una zona donde reciban sombra constante. Necesitan buena hidratación, pero las hojas no deben mojarse porque se convierten en blanco de plagas.

    Los rododendros pueden llegar a alcanzar entre los 3 y los 5 metros de altura por lo que será necesario hacer una poda cada dos años, con el fin de que no pierda su forma. 

Recuerda siempre que las plantas son seres vivos que requieren cuidados: riego, abono, poda adecuada. Si aciertas con el lugar que les gusta y se sienten queridas, crecerán para ti. Ten siempre una idea de cuáles son las plantas de exterior resistentes al sol y al frío y podrás escoger las que mejor aguanten los diferentes climas, según la época del año y el clima de la zona donde vives.

¿sabías qué...?

Las siemprevivas (Sempervivum) han sido consideradas plantas sagradas pues se consideraba que alargaban la vida. Se supone que si se cultivan en el techo de una casa, ésta no será alcanzada por los rayos y sus habitantes serán prósperos y estarán protegidos de los hechizos y los espíritus malignos.