Cómo ahorrar en la factura de luz

Te ayudamos a ahorrar dinero en la factura de luz con algunas buenas ideas para consumir menos electricidad

Es difícil saber cuánto dinero se está gastando al encender la lámpara de la mesa de noche. Peor aún si se trata de calcular el gasto energético del aire acondicionado o la cantidad de energía que consume el microondas cada vez que calentamos la comida.

Lo que sí sabemos es que todos queremos ahorrar energía y pagar menos dinero en la factura de luz. Decirlo es fácil, lograrlo algo difícil, mucho más en una época de grandes tarifazos y subidas inesperadas producto del nuevo sistema de tarificación que hace que los precios de la luz varíen de acuerdo a la hora y en relación a la oferta y demanda del momento. Un verdadero embrollo que pocos comprenden…

 

    Índice

Consumo inteligente

 

La fórmula precios altos + demanda global es algo complicada para quienes sólo quieren reducir la factura de luz. Pero no se trata de revolucionar la vida cotidiana para encender la luz cuando nadie lo hace o bien de dejar de estar cómodo en casa un día de calor agobiante sólo para reducir el consumo de luz

 

En todo caso, lo mejor es realizar un consumo inteligente de energía para así ahorrar en la factura.

Consumir lo justo y necesario

Para conseguir este consumo inteligente puedes modificar algunas rutinas sin por eso cambiar tu modo de vida:

  1. Uso de electrodomésticos

    Si tienes electrodomésticos programables, organízalos para que funcionen en los horarios más económicos pues entonces conseguirás un importante ahorro de electricidad. Además, hay formas específicas para ahorrar energía de acuerdo a cada electrodoméstico (programas de funcionamiento, limpiezas, sistemas de ahorro de pantalla, etc.).

  2. Eléctrodomésticos eficientes

    Cuando compres un nuevo electrodoméstico asegúrate que es eficiente en términos energéticos. Es decir de calificación energética A.

  3. Uso de sistemas de climatización

    No sobrecargues las calefacciones y aires acondicionados. Utilízalos a la temperatura adecuada teniendo en cuenta las dimensiones de la casa y la temperatura media estimada para un ambiente que es de 25 grados en verano y 20 grados en invierno.

  4. Sistema de iluminación de la casa

    Reemplaza el sistema de iluminación tradicional por uno de bajo consumo. En lugar de las bombillas clásicas, elige bombillas LED, halógenas o incandescentes así como bombillas de bajo consumo y tubos fluorescentes.
     

     

  5. Tarificación fija

    Y lo más importante: controla tu tarificación fija. Puedes comprar un medidor de potencia para así saber si tu consumo es menor que la potencia eléctrica contratada. Otra alternativa es probar in situ pues el interruptor de potencia saltará si la demanda de luz es superior a la potencia contratada.

¿sabías qué...?

No se trata de pasar penurias al momento de ahorrar electricidad, apenas de  adoptar nuevos hábitos y rutinas que no sólo beneficiarán tu bolsillo sino también al medio ambiente pues el planeta necesita de nosotros para seguir girando.

 

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