Cómo hablar de sexualidad a los adolescentes

Aprende a tratar este delicado tema con los más jóvenes

Cuando nuestros hijos van creciendo es inevitable que pensemos que la famosa 'conversación' va a tener que ocurrir más tarde o más temprano. Es fundamental comprender que en algún momento tendremos que involucrarnos en la educación sexual de nuestros hijos adolescentes. Independientemente de lo seguros que nos sintamos sobre nuestras capacidades para hablar de un tema delicado es recomendable que tengamos unas nociones mínimas para afrontarlo.

Una de las cuestiones más comunes es si debemos recurrir a elementos externos como cintas explicativas, libros o personas expertas (como el orientador del colegio). Más que usarlos como recurso principal es mejor que los utilicemos solo como guía, buscando la mejor forma de organizar lo que a fin de cuentas ya sabemos. Es mejor que la conversación sea algo natural que una especie de exposición profesional.

Cómo hablar de sexualidad a los adolescentes
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    Involúcrate en la vida de tus hijos

    Involúcrate en la vida de tus hijos

    Hablar sobre sexualidad requiere que hayamos forjado un mínimo de confianza con nuestros hijos. Si queremos abordar el tema será mucho más sencillo si conocemos otras partes de su vida. Una situación muy habitual es hablar de sus amigos, tanto del mismo género como del opuesto, empezando preguntándole si le gusta alguien que conozcamos y que tengamos cierta sospecha de que pueda interesarle. Si apenas nos hemos involucrado sonará hasta ridículo, estropeando toda la conversación.

  • 2

    No crees una situación melodramática

    Todos hemos tenido alguna conversación en nuestra vida donde nos han sentado en el salón. Sobra decir lo violento que puede llegar a ser, siendo mucho mejor que busquemos un momento en confianza, con un clima positivo. Puede ser cenando juntos, viendo la televisión cuando surge una escena relacionada, acompañándole en el coche a algún evento teniendo tiempo de antemano. La naturalidad lo es todo en un tema así.

  • 3

    Aprovecha situaciones que hayáis vivido juntos para comenzar a hablar

    Aprovecha situaciones que hayáis vivido juntos para comenzar a hablar

    Las primeras frases son siempre más complicadas, sobre todo si nos da vergüenza usar ya la propia palabra. Una forma de introducir el tema es hacer alusión a una vivencia en común. Es muy fácil recurrir a la escena de una película reciente, o si tiene hermanos mayores con pareja sacar el tema a coalición. Hay que entender que los adolescentes no son tontos, a poco que digamos notarán a lo que nos referimos por lo que es mejor hablar de ello sin demasiados rodeos.

  • 4

    El lenguaje mezcla de terminología y expresiones informales

    Recordemos: no estamos dando un seminario pero tampoco hablando con un amigo. La conversación tiene que ser fluida, evitando expresiones exageradas pero sin usar tampoco términos médicos. En nuestro idioma tenemos un rico vocabulario relacionado con la sexualidad y si lo acompañamos del lenguaje corporal nos haremos entender a la par que relajamos el ambiente. Si además hemos cumplido el primer punto de conocer a nuestro hijo sabremos la mejor forma de exponerle el tema.

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    Evitar entrar en detalles sin dejarnos fuera nada importante

    Evitar entrar en detalles sin dejarnos fuera nada importante

    Dentro de la sexualidad hay múltiples temas a tocar. No necesitamos explicarle con detalle ningún punto, simplemente hacerle comprender cómo funciona en líneas generales. Con internet completamente insertado en su vida y el contacto constante con otros adolescentes será él mismo el que descubra esos detalles que a fin de cuentas se nos harían incómodos de explicar.

  • 6

    Deja que exponga sus pensamientos

    La norma en la charla es que debe ser realmente una conversación, no un monólogo personal. Expondremos parte de lo que pensamos y le preguntaremos activamente sobre lo que piensa, expresando sus dudas y comentando sus inquietudes personales. Hay que tener especial cuidado en este punto porque es muy sencillo que una vez que arranquemos no paremos de hablar todo el rato.

  • 7

    No cierres la conversación de golpe

    No cierres la conversación de golpe

    Cuando hayáis acabado de hablar es mejor que charléis de otra cosa o hagáis alguna actividad. Darle continuidad al momento hará que entienda la sexualidad como algo natural, no un tema del que solo se puede hablar en determinados momentos. Es un aspecto difícil de manejar ya que si la conversación no ha ido como esperábamos en nuestra cabeza querremos acabar rápidamente pero es mejor esforzarnos y hacer algo más después de hablar de la sexualidad.


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