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Cómo estimular el desarrollo social y afectivo de tu bebé

Los bebés desde el mismo momento en el que nacen ya se están relacionando con su entorno. Son capaces de reconocer el olor, el sonido y el tacto de la figura materna, estableciendo un vínculo que debemos alimentar. El desarrollo social y afectivo en el bebé debe estimularse desde el nacimiento. Cariño, cercanía, mantener sus necesidades cubiertas y permanecer a su lado descubriendo el mundo que le rodea tanto física como socialmente.

Con los consejos que os traemos estimularéis un proceso que se desarrolla de forma natural. Es decir, nuestra función será más de apoyo y guía que de tutor. Si nuestro bebé tiene más curiosidad por la caja del juguete que por el juguete propiamente dicho le animaremos a interactuar con ambos elementos antes que insistir en lo que compramos. En los primeros meses de vida el pequeño es como una esponja, absorbiendo rápidamente todo lo que acontece a su alrededor.

    Índice
  1. 1 Mantén al pequeño cerca de ti en otras actividades
  2. 2 Charla con otras personas cerca del bebé
  3. 3 Dale libertad para explorar su entorno
  4. 4 Recurre al contacto físico si se encuentra inquieto
  5. 5 Establece contacto visual
  6. 6 Habla con tu bebe siempre que tengas oportunidad
  • 1

    Mantén al pequeño cerca de ti en otras actividades

    Situaciones tan cotidianas como cocinar, ver la televisión o leer en el sofá pueden hacerse mientras tenemos al bebé cerca nuestro. Los bebés mantendrán constancia de que estamos cerca suyo aunque estemos haciendo otras cosas. Conseguiremos normalizar la situación de que tenemos más actividades aparte de su cuidado, dándole a su vez libertad para que poco a poco vaya explorando por su cuenta.

  • 2

    Charla con otras personas cerca del bebé

    Hablar con su padre, con amigos o incluso interactuar con un comerciante mientras llevamos el carrito ayudará muchísimo al desarrollo social del pequeño. Debe establecer la idea de que hay muchas más personas además de las figuras paternas. En el futuro le será más sencillo establecer contacto con chicos de su edad, forjando amistades rápidamente y manteniendo un contacto sano con el mundo adulto.

  • 3

    Dale libertad para explorar su entorno

    Enlazado con el punto anterior, nuestro bebé es un explorador en potencia. Permanecer en la misma habitación observándole mientras interactúa con otros elementos ayudará a que establezca seguridad en sí mismo. La confianza mutua se fortalecerá, dejando que coja los juguetes por su cuenta aunque le cueste aparentemente. Si en sus juegos participamos de forma activa dejando que poco a poco él tome la iniciativa, maximizaremos todavía más este punto.

  • 4

    Recurre al contacto físico si se encuentra inquieto

    Ya sea por una necesidad primaria como el hambre o por pura curiosidad, si notas a tu bebé inquieto acércate y acurrúcale. Puede ser desde una simple caricia acompañada de una amplia sonrisa hasta sujetarle para balancearle entre nuestros brazos. El contacto físico es siempre positivo a estas edades, el vínculo materno se fortalecerá y no tendrá dudas al expresar sus emociones.

  • 5

    Establece contacto visual

    El sentido de la vista durante las primeras semanas es muy limitado pero hay pruebas que demuestran que el bebé es capaz de reconocer rostros a corta distancia apoyándose en el contacto ocular. Cuando usamos la típica expresión de que los ojos son la puerta del alma realmente hacemos alusión a un mecanismo adaptativo y es que transmitimos mucho a través de la mirada, un recurso que no es ajeno al pequeño.

  • 6

    Habla con tu bebe siempre que tengas oportunidad

    El lenguaje se desarrolla completamente por pura experiencia directa. Hablar a nuestro bebé ayudará a que normalice el contacto social a la par que estimulamos su vocabulario. Se acostumbrará a nuestra voz, reconociendo incluso los sonidos sin significado gramatical que realicemos. Si además va tomando contacto con otras personas que también le hablan aprenderá que el lenguaje es una herramienta indispensable, tratando de desarrollarla él mismo cuanto antes.

¿Sabías qué...?

Los bebés son capaces de reconocer la voz de su madre…¡incluso cuando se encuentran en el útero! Se estima que a los 6-7 meses ya diferencian su voz de otras que hay a su alrededor, siendo sin duda el sentido que desarrollan más pronto.