Qué es el síndrome de alienación parental

Descubre las características de uno de los síndromes más desconocidos

El síndrome de alienación parental a pesar de no ser reconocido todavía desde la Psiquiatría como un síndrome oficial es una de las dolencias que más se está extendiendo en la sociedad. Consiste en el rechazo constante del hijo hacia uno de sus progenitores, siendo generalmente el padre. Este rechazo incluye insultos, vejaciones y hasta agresiones físicas en los casos más extremos sin intervención alguna del adulto que los suscite.

Como todos los síndromes, es importante remarcar que para considerarlo como un trastorno psicológico debe cumplir que sea constante y excesivo para la situación del pequeño. Una discusión grave o un malestar relativamente prolongado no convierte nuestro hogar en una muestra del síndrome. Tan importante es saber reconocer su existencia como diferenciar los problemas cotidianos a un trastorno real que requiere atención profesional.

Descubre un poco más acerca de este trastorno y en qué situaciones es más habitual que se desencadene.

Qué es el síndrome de alienación parental
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    El divorcio, su mayor causante

    El divorcio, su mayor causante

    La gran mayoría de casos del síndrome se dan en casos de divorcio, especialmente en los que no se llevan de forma civilizada. Un divorcio en el que los progenitores utilicen al hijo como arma es el caldo de cultivo perfecto para el trastorno. Al establecer habitualmente una relación más cercana con la madre es fácil que en un divorcio difícil donde los progenitores no paran de discutir el hijo se alinee con uno de los dos, en especial la madre sintiendo que debe protegerla de su propio padre.

  • 2

    Situación de caos constante en el hogar

    Situación de caos constante en el hogar

    Sin necesidad de llegar al divorcio, los hogares donde se dan discusiones constantes y un clima rodeado por la agresividad pueden llegar a originar este síndrome. Se da tanto en los casos donde el hijo es parte involucrada en el conflicto entre sus progenitores como en los que permanece ajeno aparentemente, siendo encerrado en su habitación creyendo que así no llegará a enterarse de lo que está ocurriendo en casa.

  • 3

    Desprecio de uno de los progenitores hacia el otro

    Desprecio de uno de los progenitores hacia el otro

    Es con diferencia el elemento más activo para conseguir que un niño reproduzca las características del síntoma. Cuando uno de los progenitores rechaza constamente hasta llegar al desprecio al otro el niño aprende la relación, tomándola para sí mismo. Debemos tener en cuenta que la observación es una de las formas de aprendizaje principales en los niños más jóvenes, estableciendo relaciones rápidamente entre las conductas de sus padres y las consecuencias que tienen.

    Por ello este síndrome se da tanto en los divorcios y se busca constantemente la protección del hijo. Los casos más violentos de divorcio llegan a generar un odio extremo en el niño hacia el progenitor víctima del suceso. Un padre al que le prohíben ver a su hijo a pesar de tener el derecho o una madre que es incapaz de contener a su ex pareja cuando habla mal de ella delante del pequeño generan este aprendizaje, muy difícil de erradicar hasta que no pasan los años y adquiere mayor capacidad de raciocinio.

  • 4

    Lenguaje y actitud no acordes a su edad

    Lenguaje y actitud no acordes a su edad

    Una de las características más representativas, un niño con el síndrome de alienación parental se expresará prácticamente como si lo hiciera un adulto al referirse al progenitor al que odia. Dichas frases vienen siempre de la otra parte, aprendiendo no solo las palabras sino también la forma de decirlas y hasta la expresión de su cara. Mostrarse serios, decididos, recitarlo como si fuera un discurso y volver rápidamente con el único progenitor al que aprecia de verdad.

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    Incapaces de explicar coherentemente sus sentimientos

    Incapaces de explicar coherentemente sus sentimientos

    La más dura de asimilar. Cuando al pequeño se le afronta su actitud seriamente es incapaz de explicar los motivos de su comportamiento. Aludirá a que se lo merece, a que es una mala persona y que no quiere verle más pero no podrá profundizar en sus aseveraciones. Siente un gran dolor en el fondo que materializa en rechazo y odio constantes, necesitando una válvula de escape en forma de reproches y agresividad repentina.


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