Datos y cosas que no sabías sobre Cleopatra

Cleopatra fue una reina egipcia que destacó por su belleza, astucia política y gran personalidad

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Cleopatra (69 a.C. - 30 a.C.) nació en la ciudad de Alejandría, siendo integrante de la dinastía ptolemaica, misma que gobernó Egipto tras el fallecimiento de Alejandro Magno. Ella asumió el poder a los 18 años, aunque compartió esta responsabilidad con su hermano hasta que este último llegó a la mayoría de edad.

Siguiendo una costumbre en las antiguas dinastías egipcias, Cleopatra tuvo que casarse con Ptolomeo XIII, su hermano de 10 años. Es interesante saber que Cleopatra fue un nombre usado por gobernantes previos de Egipto pero esta reina fue la única “Cleopatra” conocida por el gran público.

Cleopatra, el poder y sus exóticos baños

El nombre completo de esta reina egipcia fue Cleopatra Filopator Nea Thea y ha pasado a la posteridad por haber propiciado notables alianzas políticas, que seguramente concretaba por su gran belleza y personalidad.

Pero aun con ser recordada como una imponente reina, Cleopatra en realidad nunca gobernó Egipto en solitario. En realidad co-gobernó siempre con un varón a su lado: primero con su padre, luego con su hermano menor y después con su hijo. Cleopatra era una mujer de hábitos fastuosos y extravagantes, propios de la realeza egipcia de su tiempo. Se dice que 20 mujeres se ocupaban de preparar sus baños cotidianos. La reina se sumergía seis horas al día en aguas con fragantes hierbas.

Cleopatra, una experta en venenos

Por diversas fuentes se sabe que Cleopatra ensayaba con diferentes sustancias letales tratando de hallar la más eficaz para cuando decidiera quitarse la vida. Para probar sus mortíferos venenos se los hacía beber a esclavos y prisioneros. Por ejemplo, Cleopatra en sus experimentos usaba beleño negro, el cual incluye hiosciamina y también belladona, planta famosa por sus nocivas propiedades. Pero por el hecho de que estos preparados causaban gran dolor en las personas que las bebían, la reina egipcia los descartó para sus propósitos.

Cleopatra como gobernante

Cleopatra era una mujer políglota, puesto que podía comunicarse en siete idiomas diferentes. Además, era una gobernante tan eficiente que durante su mandato el pueblo no padeció hambre. No obstante, su pericia para gobernar no ayudó demasiado a su hijo para reinar sobre Roma y Egipto al mismo tiempo, ya que en ambas naciones se pensaba que, por sus frecuentes infidelidades, no era digna para estar en el trono.

La seductora reina de Egipto

Cleopatra fue amante del líder militar romano Julio César, quien la ayudó a sostenerse en el poder de Egipto en un periodo de graves conflictos políticos y sociales. Cuando Julio Cesar fue asesinado en el 44 a.C., Cleopatra logró seducir al sucesor del líder romano, Marco Antonio, quien se hallaba en una gran disputa con Octavio Augusto por el poder. Durante un tiempo la pareja logró imponer su fuerza en el Oriente y hacer prosperar un reino helenístico que incluso consiguió la conquista de Armenia en el año 34.

Cleopatra y Marco Antonio, destino tragico

Pero no mucho después, en el marco de la llamada Guerra Ptolemaica, Augusto llevó su disputa con Antonio a territorio Egipcio, derrotando a este último cuando los egipcios dejaron de apoyarlo militarmente. Marco Antonio solo pudo huir y se refugió con Cleopatra en Alejandría. Sin embargo, cuando Augusto tomó la ciudad, Marco Antonio se quitó la vida.

La muerte de Cleopatra

Cleopatra trató de seducir ahora el victorioso Octavio Augusto, para así salvar su vida y conservar su trono, pero el guerrero romano no cedió a sus encantos y anunció su decisión de llevar a la reina egipcia a Roma como prisionera de guerra. Fue entonces que Cleopatra se suicidó al dejarse morder por una cobra egipcia. Augusto sacó provecho de este acontecimiento para asesinar al hijo de Cleopatra, Cesarión y terminar así con la dinastía ptolemaica y hacer que Egipto pasara al poder del Imperio Romano. 

¿sabías qué...?

Se piensa que Cleopatra y su interés en los brebajes mortíferos pudo haber servido de inspiración a Grigori Moissevitch Mairanovski, científico soviético conocido como el Doctor Veneno, el cual, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, experimentó con prisioneros de guerra y presos políticos para intentar el descubrimiento de un veneno letal, incoloro y que no pudiera ser detectado por ningún análisis toxicológico.