Las pinturas más importantes de Joan Miró

Conoce en Spoots los cuadros o pinturas más relevante de este pintor español

Joan Miró fue no solo pintor sino que también fue escultor, ceramista y grabador. Esto habla por si solo del genio de este artista catalán nacido en Barcelona y que se destacó por ser uno de los exponentes más importantes del surrealismo, con un aire de arte infantil muy innovador para la época. Más tarde, Miró también incursionó por movimientos artísticos como el expresionismo o cubismo.

Algunos de sus importantes obras que veremos son Mujer, pájaro y estrella, Interior holandés y La Botella de Vino, entre muchos otros cuadros. Pon atención porque en Spoots te mostramos los cuadros más importantes de Joan Miró, y te explicamos un poco de su vida artística y personal.

    Índice

  1. Interior Holandés - 1928

    Interior Holandés - 1928

    En 1928 Joan Miró realizó su viaje a Holanda para admirar obras de artistas que él admiraba, como Vermeer o Jan Steen. De este viaje se inspira el nombre de este cuadro, el cual se basa en una obra del siglo XVII del pintor Hendrick Martensz Sorgh. En la versión de Miró se retrata a un músico tocando un laúd dentro de un espacio interior con claras cualidades surrealistas.

    Además del músico como figura principal, también podemos observar la presencia de otros seres como un gato y un perro, y elementos decorativos como una ventana sobre la cual el personaje se apoya. La figura de este músico es totalmente indefinida, en donde no podemos distinguir sus miembros de la gran masa blanca corporal.

    Su cabeza está representada como una figura circular roja en la parte superior del cuerpo y en su interior podemos ver a una boca y 2 ojos con forma de pájaros. Sus brazos también no tienen proporción alguna con el resto del cuerpo.

  2. Paisaje Catalán o El Cazador - 1924

    Paisaje Catalán o El Cazador - 1924

    Este cuadro de Miró fue pintado en París y en él se observa a un horizonte curvilíneo que separa el cielo amarillesco de la parte superior con la tierra de color ocre o beige de la parte inferior. Esta obra de Miró deambula con total libertad de formas y objetos, pudiendo ser no fácil distinguir a primera vista el mensaje que quiere expresar el cuadro.

    Casi en el centro de la pintura se ve un ojo que mira al observador, el cual es un elemento muy usado en el surrealismo pues nos transporta a otras dimensiones o profundidades. La palabra escrita en la parte inferior derecha es "sardine" ('sardina' en francés), lo que se sabe de dibujos o bosquejos que el pintor hizo respecto a este cuadro.

    Si vemos en la parte superior hacia la izquierda veremos un triángulo con barbas, oreja, un ojo y una pipa, figura que hace referencia a un cazador, que le da el título a la obra. Si observas con cuidado también podrás ver a la izquierda de la tela las banderas de Cataliña y Francia.

  3. La Masía - 1921

    La Masía - 1921

    Este cuadro al óleo pertenece a su primera etapa como pintor y también tiene una marcada estética surrealista, siendo por lejos una de las obras más importantes de Miró. El título que da el nombre al cuadro hace referencia a las casas con finca ganadera que existían por el reino de Aragón en la época.

    Este cuadro fue concebido en una estancia que realizó Miró en la masía que tenía la familia de Miró en Montroig, para continuar más tarde pintándolo en Barcelona y París. Miró buscó plasmar en este cuadro todos sus recuerdos de infancia (ya que vivió en esa granja por 10 años en su juventud), y para ello se valió de un largo tiempo de concepción (que incluyeron dibujos, borradores y bocetos) antes de ejecutar las primeras pinceladas.

    Si bien el cuadro resalta en sus toques sureralistas, también tiene influencias del cubismo y fovismo, en parte por la relación que mantuvo Miró con Picasso un año antes en París. En el cuadro hay una gran diversidad de elementos pintados al máximo detalle, pues para Miró ningún objeto tenía poca importancia en la globalidad del cuadro.

    Podemos observar una mujer mujer que lava su ropa, animales de granja (gallinas, perro, cabra, palomas) y también insectos y caracoles. Además, hay elementos que se repetirán en obras posteriores comno la escalera con un ave encima, ligando lo tangible a lo intangible.

  4. El Gallo - 1940

    El Gallo - 1940

    Esta pintura de Miró fue pintada en Varengelli-sur-Mer (Francia) y retrata a un gallo caminando con rumbo desconocido y se destaca por su gran intensidad de colores, aunque de variedad limitada, sirviendo el negro ya no como mera sombra sino como un contrapeso a los colores dominantes.

    El gallo tiene un pico afilado y abierto que nos hace pensar que está cacaereando, caminante sobre una tierra descolorida de color ocre-castaño, que contrasta con el azul intenso del cielo. Este óleo sobre lienzo se vendió en la subasta Christie's de Londres por un precio de 9,7 millones de euros, siendo el cuadro más caro alguna vez pagado de Miró.

  5. Carnaval de Arlequin - 1925

    Carnaval de Arlequin - 1925

    El Carnaval de Arlequin es una de las obras más importantes de Joan Miró, habiendo sido pintado en Francia entre 1924-1925. Entre la gran cantidad de elementos que componen el cuadro destacan un arlequín con bigotes y una figura deforme que está tocando una guitarra, una temática recurrente en sus obras.

    Entre las otras figuras que completan el cuadro podemos destacar a pájaros poniendo huevos desde donde surgen mariposas, una ya conocida escalera (símbolo del escape y la evasión) que tiene una oreja humana yun ojo entre sus barrotes, un insecto que sobresale desde dentro de un dado, gatos jugueteando con lanas y sus típicos cilindros y conos. 

    También se puede apreciar un ventana, que nos abre a otra dimensión del cuadro, la cual nos permite ver a una pirámide negra, que Miró dijo querer representar a la Torre Eiffel, así como un sol y una llama roja. Este cuaro es considerado una obra maestra del surrealismo, siendo aceptado como tal por el grupo surrealista de París liderado por André Bréton.

    Esta obra llena de objetos, criaturas busca plasmar las alucinaciones que sentía el pintor causadas por el hambre, a diferencia de Bréton y los suyos, quienes se inspiraban en lo que veían en sus sueños. Fue expuesta con gran éxito en la colectiva de la Peinture surréaliste de la Galería Pierre a finales de 1925. El cuadro se expone en la galería Albright-Knox de Buffalo, Nueva York.

  6. Tierra Labrada - 1923

    Tierra Labrada - 1923

    Este óleo sobre tela lo comenzó a pintar Miró en Montroig en 1923 para luego terminar la obra en París luego de haber realizado casi 20 apuntes o bosquejos previos, los cuales al conservarse permiten conocer bastante cuál era su método de trabajo. Este cuadro es uno de los primeros de tipo onírico que más tarde replicaría con frecuencia como un estilo permanente en sus lienzos.

    Al ser pintado primeramente en la masía de su familia, tiene bastante similaridad con la obra La Masía que ya habíamos comentado, repitiendo algunos elementos de este lugar como la masía misma, la cabra, el perro, los conejos, la lagartija y el gallo, entre otros. Se le añaden a la obra, sin embargo, otros elementos como la yegua, el gusano, el caracol, el buey y el labrador.

    Se observa una obra de tipo más fantástico, en la cual las figuras son deformadas al ser estiradas, ensanchadas o fusionándolas con otras, todo en un ambiente menos colorido que en otras de sus obras, predominando los colores anaranjados y de tonalidad castaña. Aquí hay mucho más experimentación, existiendo menos realismo en los detalles lo cual se refleja con elocuencia en el labrador, que contrasta con la figura más definida de la mujer en La Masía.

     Actualmente la obra se encuentra expuesta en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

  7. Nord-Sud - 1917

    Nord-Sud - 1917

    Esta obra es uno de los mejores exponentes de la temática de los bodegones, que Miró desarrolló en su etapa inicial como pintor, y conjuga a la perfección la fusión entre las técnicas del cubismo, fovismo y post-impresionismo, en especial en relación al estilo de Cézanne. En lo que se refiere al fovismo, podemos verlo en la abstracción de lo representado mientras que el cubismo es incorporado en la espacialidad y volumen de los elementos pintados.

    Podemos analizar algunos de sus elementos, que tienen especial significación:

    • Jilguero: Este pájaro es común en la zona de Moirog donde creció Miró y es una autorreferencia pues se trata de un ave pequeña y asustadiza, pero que finalmente tiene el valor de explorar el mundo.
    • La jaula del jilguero: Se encuentra falsamente abierta por lo que representaría el hecho que de que Miró habría terminado el servicio militar para cuando terminó el cuadro.
    • Un libro de Goethe: Probablemente se refieran a las Nouvelles conversations de Goethe de Eckermann.
    • Tijeras: Representarían la innovación vanguardista en extremo contra los límites visuales de la obra.
    • Nord-Sud: Dominando el centro del cuadro está el rótulo "Nord-Sud", que le da el título al cuadro y que hace referencia a una revista fundada ese año por Pierre Reverdy. El nombre de la revista a su vez se tomó de la estación de metro que une Montmartre a Montparnasse, una zona que se caracterizaba por ser la vanguardia del arte y de la literatura parisiense.
    • Manzana: Representaría su preocupación por la salud.
    • Juguete: Haría referencia a su infancia. 

Esperamos hayas podido conocer las pinturas más importantes de Joan Miró, un pintor surrealista que fue un innovador en su época y que trabajó un estilo propio que hasta el día de hoy.

También te podrá ser interesante saber las obras de Henri Matisse, otro pintor del siglo XX que junto a Picasso fue de los más influyentes de su época.

¿sabías qué...?

Miró expresó en algún momento su deseo de abandonar los estilos convencionales de pintura, y de hecho llegó a comentar textualmente "matarlos, asesinarlos o violarlos", en relación a su deseo.