Spoots

Cómo desarrollar la inteligencia emocional

Si alguna vez has escuchado hablar de la inteligencia emocional pero no sabes cómo ponerla en práctica, entonces aquí te contamos los secretos para desarrollar la capacidad de dominar tus emociones.

La inteligencia emocional se define como un conjunto de habilidades psicológicas para expresar tus sentimientos de forma equilibrada. En otras palabras, no es más que la canalización de tus emociones para postergar el sufrimiento o la ansiedad hasta que llegue el momento oportuno.

Una de las grandes ventajas de esta técnica es que podemos tener un control sobre nuestras acciones, evitando cualquier comportamiento impulsivo por una mala decisión. A continuación te presentamos algunos consejos para desarrollar la inteligencia emocional y responder con inteligencia a diferentes situaciones.

    Índice
  1. 1 Conócete a ti mismo
  2. 2 Ponte en el lugar del otro
  3. 3 Piensa dos veces antes de actuar
  4. 4 No reprimas tus sentimientos
  5. 5 Busca la automotivación
  6. 6 Intenta ser feliz a toda costa
  7. 7 Trabaja la comunicación
  • 1

    Conócete a ti mismo

    El primer paso para desarrollar la inteligencia emocional es conocerte a ti mismo, es decir, aprender a detectar tus fortalezas y debilidades. Esto te ayudará a identificar en qué condiciones eres vulnerable y cómo puedes enfocarte mentalmente para sobrellevar un momento difícil o de mucha presión. Puedes hacer una lista para tener las ideas más claras.

  • 2

    Ponte en el lugar del otro

    La inteligencia emocional también consiste en ponerse en el lugar del otro para tratar de comprender lo que está sintiendo. No adelantes juicios antes de tiempo y escucha lo que tienen para decirte. Muchas veces nos precipitamos por responder o hacer un comentario, y la inteligencia emocional también consiste en hablar lo justo y necesario en el momento preciso.

  • 3

    Piensa dos veces antes de actuar

    Aunque parece una frase trivial, la inteligencia emocional radica en la capacidad de frenar los impulsos que nos incitan a cometer más de una torpeza. Es por eso que debes regular tus sentimientos para actuar de la manera más justa posible y no afectar a las personas que se relacionan contigo. Tener la capacidad de esperar a que pase un momento de enojo para actuar o tomar decisiones también forma parte de un buen manejo emocional.

  • 4

    No reprimas tus sentimientos

    La inteligencia emocional no quiere decir que debes reprimir lo que estás sintiendo. Siempre es bueno desahogarse o pegar un grito cuando falta, pero no debes permitir que una situación de estrés o de rabia te lleven a actuar cargado de ira, diciendo o haciendo cosas de las que luego te arrepentirías. El objetivo es aprender a actuar de forma inteligente y controlada.

  • 5

    Busca la automotivación

    Nadie mejor que tú para conocer a la perfección cómo motivarte. Busca una manera de recompensar tu esfuerzo para darte ánimo y no quedarte a la mitad del camino porque tuviste un día negro. Sentirte a gusto contigo mismo y la capacidad de disfrute que tengas, también son rasgos propios de una buena inteligencia emocional.

  • 6

    Intenta ser feliz a toda costa

    No dejes que una mañana turbia o una mala noticia te condicione el resto del día. El secreto para desarrollar la inteligencia emocional está en separar aquello que nos hace daño para sentirnos a gusto y felices con lo que tenemos. Para conseguir esto también es importante que te rodees de personas agradables y que te hagan sentir a gusto.

  • 7

    Trabaja la comunicación

    Una inteligencia emocional elevada también conlleva cultivar una comunicación exitosa con quienes nos rodean. Para esto, sé siempre sincero en tus aseveraciones, pero aprende a conocer los límites de forma de no entrar en discusiones innecesarias con otros. Aprende también a observar a tus interlocutores y su lenguaje corporal, de forma de ver cómo recepcionan tu mensaje.

Esperamos que estos consejos te ayuden a hacer una gestión más inteligente de tus emociones y disfrutar la vida desde una perspectiva más positiva.

¿Sabías qué...?

El interés por la inteligencia emocional comenzó alrededor de 1995, con el libro “La Inteligencia Emocional: Por qué es más importante que el cociente intelectual“.