Spoots

Cómo decir no sin sentirse culpable

Para algunas personas resulta muy difícil tener que decir no sin sentirse culpable, sin embargo, te sorprendería saber todas las preocupaciones que podrías ahorrarte si aprendes a hacerlo sin ningún tipo de remordimiento.

Ya sea por temor a que la gente se enoje o tenga una mala impresión de uno, muchas veces terminamos diciendo que sí cuando en el fondo nuestra intención era presicamente todo lo contrario. Todos estos pensamientos no hacen más que saturar tu cabeza, asumiendo responsabilidades o haciendo favores que en realidad no puedes o no te apetece cumplir.

Para ayudarte a decir no sin sentirse culpable, en Spoots te proponemos una serie de recomendaciones.

    Índice
  1. 1 No tengas miedo en decir la verdad
  2. 2 Reconoce cuáles son tus prioridades
  3. 3 Ensaya tu respuesta
  4. 4 No busques excusas
  5. 5 Ofrece una alternativa
  6. 6 Cuida tus modales
  • 1

    No tengas miedo en decir la verdad

    Decir que “sí” por temor a lo que piensen los demás es un síntoma de baja autoestima. No tengas miedo en decir lo que sientes, y sobre todo, no te sientas comprometido a hacer algo en contra de tu voluntad. Es hora de dar un giro a tu forma de ver las cosas, y afrontar tus temores. Piensa que decir “no” es un verdadero privilegio. Dependiendo de cuál sea la situación, estás en todo tu derecho a decir frases como “no puedo”, “no quiero”, “lo siento, pero no”. Tú tienes absoluta potestad sobre tus decisiones y nadie puede decirte lo contrario.

  • 2

    Reconoce cuáles son tus prioridades

    El peor error que puedes cometer es poner las necesidades de los demás por encima de las tuyas. En otras palabras, debes aprender a reconocer cuáles son tus prioridades y metas. A partir de esta premisa podrás pensar en una respuesta sin excluirte, y que antes de favorecer a otros, no te perjudique a ti o vaya en contra de tus deseos. La prioridad eres tú. Piensa que si tú no estás bien, no podrás hacer nada por los demás.

  • 3

    Ensaya tu respuesta

    Si te resulta muy complicado decir no sin sentirte culpable, entonces intenta hacer un ensayo de tus respuestas. Trata de escribir un borrador simple y evita enredarte en lo que quieras expresar, pues la idea es ser firme y claro, sin rodeos ni titubeos. Si te deja más tranquilo, puedes ya ir pensando en cómo será tu respuesta la próxima vez en que debas decidir sobre algo.

  • 4

    No busques excusas

    Otra mala acción que se suele cometer al momento de decir que no es poner excusas o justificar tu respuesta con otros argumentos. No tiene que haber una explicación detrás de cada decisión, ya que a veces todo se resume en “sí” o “no”. Muchas veces sucede que al comenzar a justificarnos, la otra persona percibe cierta inseguridad, e incluso ella pensará que a veces es mejor simplemente decir “no” amablemente.

  • 5

    Ofrece una alternativa

    Para que no te sientas mal por tu respuesta, anímate a proponer una alternativa o solución para amortiguar el efecto. De esta manera, te asegurarás que la otra persona vea que estás interesado en ayudarle, pero que no puedes comprometerte más de la cuenta. Esto te dará más seguridad para dar la respuesta apropiada y no jugar en contra de tus deseos.

  • 6

    Cuida tus modales

    Más importante que tu respuesta en sí, será la forma en que lo digas. Por eso, si vas a decir no, procura hacerlo de una manera educada, amable y convincente. Es probable que la otra persona lo tome muy bien si se lo dices con un buen tono y sin precipitarte.

La primera vez que digas “no” es probable que te cueste bastante, y no te sientas nada cómodo. Sin embargo, después de eso verás cómo poco a poco vas animándote a hacerlo cada vez más y te sentirás liberado, ya que habrás quitado un gran peso de encima. Estás a un “no” de lograrlo. ¡No te rindas!

¿Sabías qué...?

Una de las primeras palabras que aprenden los bebés al crecer es “no”. De hecho la aprenden antes que “si”, y en muchos casos, antes que “papá” y “mamá”.