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Cómo ayudar a alguien con bulimia: 8 pasos

La bulimia es un desorden alimenticio de origen psicológico que consiste en que una persona, por causas relacionadas con la vinculación del aspecto físico a la autoestima, decide expulsar la comida que ingiere al asociarla inconscientemente a la causa de su malestar, es decir, su falta de aceptación hacia sí misma por no verse bella.

La bulimia, como todo desorden, causa sufrimiento tanto a la persona que la padece como a las personas que se encuentran a su alrededor. Convivir con una persona bulímica y ser consciente del daño que se está haciendo a sí misma es una de las situaciones más complicadas que se pueden dar en la convivencia, con independencia de la relación que tengas con la persona.

En Spoots te daremos los pasos más importantes para ayudar a una persona con bulimia.

    Índice
  1. 1 Trata de averiguar el origen de la bulimia
  2. 2 Muestra tu cariño a una persona afectada por bulimia
  3. 3 Busca ayuda profesional para tratar el problema de la bulimia
  4. 4 Nunca una mala palabra a una persona con bulimia
  5. 5 Haz saber tu parecer, pero con el terapeuta
  6. 6 Predica con el ejemplo
  7. 7 Evitar tocar temas delicados en casa, relacionados con la bulimia
  8. 8 No intentar controlarlo(a)
  • 1

    Trata de averiguar el origen de la bulimia

    Las causas de la bullimia pueden ser: el bullying, el maltrato psicológico (por parte de padres, hermanos, familiares o “amigos”), y en general, las malas compañías que dañan la autoestima de la persona que no encuentra la manera de quererse a sí misma, si lo que recibe del exterior la mayor parte del tiempo son estímulos de rechazo o indiferencia. 

    La mejor forma de intentar conocer el origen de este problema es estableciendo una buena comunicación con la persona que lo padece. En este sentido es fundamental que la persona bulímica, sea consciente de que puede confiar en alguien, sin miedo a ser juzgada.

    Al comienzo la comunicación puede resultar complicada, bien por las dificultades que la persona enferma pone a la hora de reconocer su enfermedad o por el miedo a las reacciones de la gente que le rodea. Con constancia y acercamientos es posible conocer la causa y ayudarle a poner remedio a este trastorno alimenticio.

  • 2

    Muestra tu cariño a una persona afectada por bulimia

    Es fundamental generar un estrecho vínculo con la persona afectada, de forma de que ella pueda ser receptiva a nuestro consejo. Para esto, debes mostrar ante todo comprensión y paciencia hacia esa persona, con el fin de hacerle sentir que no la estás juzgando sino apoyándola.

    Las personas con bulimia tienden a refugiarse en su enfermedad, con la creencia errónea de que haciendo lo que hacen están solucionando su problema. Las reacciones de negación, enfado e incomprensión son parte de la enfermedad, y la comprensión que las personas que las rodean pueden ofrecer, resulta fundamental para dar el primer paso hacia la curación de la bulimia.

  • 3

    Busca ayuda profesional para tratar el problema de la bulimia

    Una vez ganada la confianza (en caso de que no existiera), es importante convencer a la persona afectada de que necesita ayuda. 

    En función de la intensidad del trastorno que padece, y de los consecuentes problemas que puedan traer a la vida diaria de la persona enferma, será necesario recibir tratamiento de un psicólogo o un psiquiatra. Será el profesional médico quien determine la gravedad y el tratamiento adecuado.

    Lo más importante es hacer comprender a la persona afectada por bulimia que su problema tiene solución, y que en ningún caso podrá superarlo sin ayuda de un profesional. 

  • 4

    Nunca una mala palabra a una persona con bulimia

    Como habíamos dicho, construir una relación de confianza es esencial para poder influir en la persona afectada. Siendo así, una reacción negativa, como el proferir malas palabras o mostrarse irritable o con poca paciencia, sólo ayudará a alejar al afectado(a) haciendo que probablemente se recluya en sí mismo(a) y no se deje ayudar.

    En estos momentos, tanto la persona afectada por la bulimia, como las personas que le rodean, deben de recurrir a la ayuda de un profesional que no solo tratará de ayudar al paciente sino también a su entorno más próximo. El personal médico puede ser de gran utilidad a la hora de ofrecer pautas acerca de la forma más adecuada de tratar a una persona que padece este tipo de trastorno alimenticio.

  • 5

    Haz saber tu parecer, pero con el terapeuta

    Muchos padres o familiares tienen temor a expresar sus impresiones sobre cómo ayudar a alguien con bulimia por miedo al rechazo, sobre todo cuando el afectado tiene problemas en asumir su condición. 

    Como mencionamos, es importante mostrarse comprensivo pero eso no quitará que se deba poder expresar lo que uno piensa, aún cuando haya diferencias de opinón, y hacerle saber a esa persona que ella tendrá siempre el control, y que podrá tener libertad de tomar nuestro consejo y ponerlo en práctica cuando lo estime oportuno.

    Sin embargo, es mejor tocar esos temas con el terapeuta o médico, de forma que en el hogar no se generen discusiones que entorpezcan el buen ambiente.

  • 6

    Predica con el ejemplo

    Una buena manera de poder influir en concienciar al afectado de su condición y de la necesidad de cambiar sus hábitos alimenticios es mostrarle que tú te preocupas por tu alimentación, y que puedes ser ordenado(a) en organizar una dieta diariamente.

    Así mismo, hazle saber que estás haciendo ejercicio como complemento de una buena alimentación, con el fin de cuidar tu cuerpo. Sin duda, los buenos hábitos de vida se reflejan en un mejor aspecto y en un carácter más optimista, por lo que puede servir de motivación para una persona que atraviesa por un problema de alimentación.

  • 7

    Evitar tocar temas delicados en casa, relacionados con la bulimia

    La familia debería evitar tocar temas que se relacionen con la comida o el aspecto físico del afectado, pues podrán generar resentimiento y rechazo por parte del paciente. Esos temas sólo debieran tratarse con el terapeuta o médico. 

    En casa, la mejor forma de ayudar a una persona con bulimia se refleja en mantener una buena alimentación, mostrar empatía e intentar llevar a cabo actividades que le sirvan para despejar su mente, hacer ejercicio o disfrutar de compañía agradable. Si la persona con bulimia se siente intimidada u observada tenderá a retraerse mucho más.

  • 8

    No intentar controlarlo(a)

    Si el afectado(a) siente que se tiene un férreo control sobre lo que él o ella come, probablemente se rebelará ante ello, haciendo más difícil el poder influir en su comportamiento alimenticio. Simplemente házle saber que dispone de autonomía, y que sea el terapeuta o médico quien dice las reglas de alimentación.

    Esto no quiere decir que no debamos prestarle atención y cuidados. Si bien las reglas de alimentación las debe de establecer un terapeuta, en casa debe de seguirse una rutina similar, de modo que la persona con bulimia comience a ver que se trata de una práctica en la que todos están involucrados. Mantener el equilibrio para evitar el control, pero sin descuidar la alimentación es la clave para que la ayuda, funcione.

En general, el refuerzo positivo, el cariño y la confianza en los demás, son las mejores medicinas que podemos darles a nivel psicológico a quienes nos rodean. Nosotros, solo podemos recordarle lo bien que se podría encontrar si lo hiciera, porque el cariño que nosotros le podemos dar, no es ni un gramo del que podría darse a sí misma.

¿Sabías qué...?

La bulimia suele darse más comunmente entre los 18 y 26 años de edad.​ Una persona con este trastorno puede ser capaz de consumir entre 10.000 y 40.000 calorías en tan solo un día