Rinitis

Toda la información para tratar uno de los síntomas más comunes de los procesos alérgicos

La rinitis es una inflamación de las membranas de las mucosas nasales como consecuencia de la exposición o inhalación de ciertos alérgenos, que provocan la liberación de anticuerpos, y más tarde de histamina, provocando molestos síntomas como estornudos, picor en la nariz, congestión nasal y lagrimeo, entre otros. Es uno de los síntomas de la alergia más comunes y si bien la mayoría de los casos de rinitis no presenta riesgo para la salud, es importante poder prevenirla de forma de no sufrir las molestias asociadas.

Rinitis

¿Por qué se produce la rinitis alérgica?

La rinitis alérgica se produce de la misma forma que la mayoría de los cuadros alérgicos. Cuando la mucosa de la nariz entra en contacto con algunas partículas externas, esto desencadena la producción de algunos anticuerpos por parte del sistema inmune (inmunoglobulina igE), lo cual a su vez permite la liberación de algunas sustancias químicas como la histamina, que es la principal causante de los síntomas típicos de la rinitis alérgica, en este caso.

Se sabe que existe un componente hereditario por genético en algunas personas con antecedentes alérgicos. De hecho, se estima que la probabilidad de padecer rinitis alérgica es cercana a un 30% si alguno de los padres padece alergias, y sube a un 50% si ambos son alérgicos.

Sin embargo, le genética sólo entrega una predisposición o propensión para desarrollar alergias, pero es necesario estar expuesto frecuentemente a los alérgenos para que un cuadro alérgico aparezca.

Según el tipo de rinitis alérgica, podremos especificar mejor los alérgenos más comunes:

  • Rinitis alérgica perenne: se manifiesta durante todo el año, y es causada por acáros, hongos y epitelios de animales.
  • Rinitis alérgica estacional: César con mayor intensidad en los meses más calientes, como primavera verano y otoño Los principales alérgenos que la causan son el polen de las gramíneas, de artemisa, de pino o bien por los mohos presentes en el aire

Síntomas de la rinitis

Los síntomas más frecuentes de la rinitis alérgica son:

Obstrucción o congestión nasal

La rinitis alérgica también puede presentar síntomas como una obstrucción parcial o total del paso del aire en la nariz. Esto obliga al afectado a tener que respirar por la boca, no cual puede traer molestias como ardor en la garganta y sensación de sequedad.

Además, la obstrucción nasal impide que las secreciones puedan ser eliminados por la vía anterior nasal, forzando a que escurran por la sección posterior nasal, lo cual genera acumulación en esa zona. Esto puede provocar a su vez otros síntomas como la tos e irritación local.

Picor nasal

Será frecuente sufrir una sensación de comezón o picor en la nariz, dando la sensación de tener que rascarse frecuentemente, y esto es provocado por la acción de la histamina. Se debe intentar evitar hacerlo de forma excesiva, para no generar mayor inflamación en la zona.

Estornudos

El estornudo es uno de los síntomas más típicos de cualquier cuadro alérgico. En el caso de la de rinitis alérgica, puede el estornudo ser repetitivo, y cuando se manifiesta varias veces seguidas, se le llama estornudos en salva. La mejor forma de evitar el estornudo es evitar exponerse al alérgeno que causa la alergia. Por ejemplo, si el alérgeno es el polen, intenta tener las ventanas de tu habitación cerradas.

Comezón en los ojos

El afectado podrá también sentir una sensación de comezón y enrojecimiento en los ojos, lo cual le hará querer rascarse en ellos de forma continua, sin embargo, se sabe que se debe evitar tocar los ojos aun si la sensación de picor es alta. En los ojos también se podrá experimentar un lagrimeo como causa de la alergia.

Fatiga e irritabilidad

Los síntomas no solamente se remiten a una inflamación o secreción local, sino que también pueden afectar el estado de ánimo de la persona, especialmente si la rinorrea (escurrimiento de moco) es intensa y prolongada, durante la mayor parte del día. Esto podrá provocar ligeros dolores de cabeza, fatiga y cansancio general en el cuerpo y una merma en la productividad laboral, y por ende, una mayor irritabilidad en el estado emocional del afectado.

Pérdida de olfato

La inflamación en las membranas de la mucosa nasal como consecuencia de la exposición a un alérgeno también podrá provocar que el afectado no sienta los aromas y olores, al obstruirse el conducto nasal. Este síntoma no reviste mayor gravedad, sin embargo, es un poco molesto en las comidas, pues el afectado no se podrá sentir el aroma de los alimentos.

Secreción en la nariz o rinorrea

En general, la secreción nasal tiende a ser totalmente acuosa, lo cual es uno de los síntomas más molestos de la rinitis alérgica, pues se requieren constantemente el uso de pañuelos para contrarrestar el continuo flujo de moco nasal. Si se está trabajando, esto es particularmente molesto e incide claramente en una menor eficiencia laboral, además de generar una merma en el ánimo y disposición del afectado. Tiende a ser más intenso en las mañanas, al despertarse y con el día podría ir disminuyendo su intensidad.

Formas de prevención para personas con rinitis alérgica persistente

Identificar el alérgeno

Lo primero antes de iniciar cualquier acción es poder identificar el alérgeno responsable por los síntomas de la rinitis alérgica. Los alérgenos más frecuentes son el polen, mohos, pelos de animales (gatos y perros), pasto, humedad y ácaros. Una vez identificado el agente alérgeno, se debe procurar evitar la exposición a él, a la vez que adoptando algunas medidas básicas en el hogar, como veremos más adelante.

Evitar el tabaco

Se ha comprobado que la persona susceptible a desarrollar rinitis que se expone a ambientes con humo de tabaco puede tener los síntomas agravados, además de los problemas propios del humo del tabaco en sí para la salud. El respirar humo de tabaco genera problemas en el sistema respiratorio y puede incluso en los niños generar una mayor propensión a desarrollar asma.

Combatir el moho

Ya vimos que el moho es uno de los alérgenos que puede provocar rinitis alérgica. Para reducir su presencia en nuestro hogar, se pueden tomar algunas medidas simples como:

  • Lavar frecuentemente las cortinas y ventanas del baño, con una mezcla de agua y lejía
  • Ventilar las habitaciones frecuentemente, sobre todo en las mañanas (tener cuidado si se es alérgico al polen, de manera de reducir el tiempo de apertura de ventanas)
  • Preferir la pintura antimoho en los baños
  • Evitar las alfombras y otros objetos acumuladores de polvo, y si no se puede evitarlas, limpiarlas seguido
  • Utilizar un deshumidificador para controlar la temperatura y humedad en el hogar

Eliminar los ácaros

Los ácaros del polvo son otro de los causantes de la rinitis alérgica y de por sí causantes de una alergia propia: alergia a los ácaros

Algunas formas de prevenir los ácaros del polvo son: cuando se lave las fundas de almohada y ropa de cama, se debe hacer con una alta temperatura del agua, para poder matar la mayor cantidad de ácaros posible. Así también, una buena ventilación ayudará a controlar la cantidad de ácaros en la habitación, controlando que la humedad no sea alta (los ácaros disfrutan de lugares húmedos y calientes). Además también es muy importante el uso de acaricidas.

Otra buena forma de evitar los síntomas de alergia típicos de la rinitis es deshacerse de los objetos acumuladores de polvo, especialmente en las habitaciones y el baño. Algunos de los objetos típicos dentro de esta categoría son los peluches, las alfombras y las cortinas de tela gruesa. Si no se puede evitar removerlos, se debe hacer una limpieza de ellos de forma frecuente.

Evitar la caspa de las mascotas

Si se tiene alergia a los pelos y caspa de las mascotas, se debe evitar lo máximo posible el contacto con ellas. Si el retirar las mascotas de dentro del hogar no es una opción, procura que al menos ella no entre o duerma en tu habitación, especialmente sobre la cama. Las caspas de los perros y gatos demoran no menos de un mes en desaparecer por lo que también se debe evitar que se acumule junto al polvo del hogar, especialmente en alfombras.

Otros hábitos que se pueden incorporar son bañar frecuentemente a las mascotas y no usar ropa de cama de tela gruesa, sino de materiales más bien sintéticos.

¿Cómo diagnosticar la rinitis relacionada con la alergia?

Existen varias formas y pruebas clínicas para un correcto diagnóstico de la rinitis alérgica, entre las que destacamos:

Historia clínica 

Antes de efectuar un diagnóstico, es esencial para que el especialista o médico pueda tener la información del historial de síntomas del paciente, sabiendo la duración aproximada de los cuadros alérgicos y su recurrencia.

Pruebas cutáneas con alérgenos

El test cutáneo consiste en la aplicación de gotas con distintos alérgenos, sobre el brazo con la ayuda de lancetas. Se deja entonces que la piel reaccione por unos 20 minutos y luego se determinan cuáles son los alérgenos que provocan reacciones alérgicas en la persona.

Examen de sangre

También se puede realizar un examen de sangre para una medición más precisa de la presencia de anticuerpos o inmunoglobulinas en la sangre frente a un alérgeno específico.

Rinoscopia anterior

Es realizada mediante el rinoscopio, el cual es introducido al interior de la nariz. Es una inspección visual que permite al médico observar diferencias en la coloración y de tamaño de los cornetes (huesos de la nariz), así como la presencia o no de pólipos nasales.

Radiografía de senos

Permite comprobar la presencia de inflamaciones de los senos paranasales, o sinusitis.

Catarro y rinitis provocada por alergias, ¿cómo diferenciarlos?

Sabemos que los síntomas de la rinitis alérgica son el picor de la nariz y ojos, lagrimeo, estornudos, secreción nasal y otros. Se producen sobretodo en una época determinada del año (principalmente en primavera y verano) y tienden los síntomas a remitir si son ingeridos algunos antihistamínicos o bien si se evita el contacto con el alérgeno provocador de la alergia, sin aparición de fiebre.

Por otra parte, el catarro provocará la secreción de moco acuoso pero sólo durante los primeros días, pues luego éste se transformará en catarro, además de generar fiebre y posiblemente dolor en la garganta.

La rinitis es una afección que afecta a un grupo de población muy amplio, concretamente entre el 10% y el 25% de las personas en el mundo, la sufren de forma estacional o crónica. En cualquier caso, hoy día existen numerosos tratamientos para combatir la alergia que pueden mitigar mucho los síntomas, haciendo que sea mucho más llevadera.


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