Alergia al polen

Te enseñamos las pautas necesarias para hacer frente a la temida fiebre del heno

La llegada de la primavera implica qué los días comienzan a ser más largos, que todo se llena de color con el nacimiento de las flores y que las temperaturas son más cálidas, pero hay algo más… y es que la primavera puede convertirse en una pesadilla para las personas con alergia al polen o fiebre del heno.

Alergia al polen

¿Qué es el polen?

El polen es un polvillo formado por granos microscópicos y cuya función es fecundado la parte o flor femenina para formar el fruto y posteriormente nuevas semillas. La alergia al polen es una reacción hipersensible como consecuencia del contacto o exposición frente al polen de las plantas, pasto o flores o árboles, y esta reacción alérgica se de en gran parte de la población, pero especialmente en ciertos meses del año como la primavera.

Tipos de pólenes alérgicos

  • Gramíneas
  • Urticáceas
  • Oláceas
  • Platanáceas (plátano de sombra)
  • Fagáceas
  • Compuestas (artemisa y ambrosía)
  • Plantagináceas (plantago)
  • Poligonáceas
  • Cupresáceas (ciprés)

En Europa la polinosis más frecuente es la causada por las gramíneas, pero en otras zonas también hay otros pólenes que adquieren protagonismo, como el olivo, abedul o parietaria.

¿Por qué el polen produce alergia?

Cuando el polen presente en la atmósfera penetra en el organismo a través de las mucosas expuestas al aire (ojos, nariz y boca), el sistema defensivo de las personas predispuestas a las alergias produce una cadena de reacciones que liberan una serie de anticuerpos (proteínas que circulan en la sangre) que son específicos para cada tipo de polen.

Estos anticuerpos viajan a unas células que se llaman mastocitos, las cuales son abundantes en los ojos, pulmones y nariz.

Los anticuerpos, especialmente el igE, se unen a la superficie de estas células y la próxima vez que la persona alérgica esté en contacto con el polen, el igE la captura. De esta forma es iniciada la liberación de sustancias llamadas “mediadores de la inflamación”, como la histamina, que es la responsable por los síntomas de la alergia.

Las personas que producen o liberan igE contra los pólenes se llaman atópicos, y en general suelen producirse varios casos en una misma unidad familiar.

Síntomas que provoca el polen en personas alérgicas

El polen puede generar varios síntomas, siendo la mayoría sin gravedad, aunque conllevan molestias en los afectados. Según el tipo de manifestación producida, indicamos los síntomas más comunes:

  • Conjuntivitis alérgica: lagrimeo, hinchazón y picor en los ojos, color rojo de la conjuntiva.
  • Asma: tos, dificultad en la respiración, expectoración, pitidos en el pecho.
  • Rinitis: picor de nariz, estornudos, congestión y obstrucción de la nariz.
  • Otros: malestares, cansancio, fiebre, picor en paladar, oídos y garganta.

Los síntomas de la alergia se atenúan en los días lluviosos, al purificarse el aire así como en días nublados o sin viento, ya que el polen no se desplaza en estas condiciones climáticas. Sin embargo, cuando es tiempo es cálido cerco y con viento, lo que implica un mayor movimiento de polen en el aire, los síntomas pueden aumentar.

Tips para prevenir la fiebre del heno

Afortunadamente existen una serie de pautas que pueden evitar este tipo de síntomas o minimizar su aparición. Vamos a conocer qué medidas son necesarias para evitar que la alergia al polen arruine la llegada de la primavera.

Visita a un especialista en alergología

En primer lugar, y lo más importante de todo, es acudir a un especialista en alergología para que nos haga las pruebas pertinentes que nos ayudarán a identificar el tipo de alergia que tenemos. Hay que tener en cuenta que no todas las personas tienen alergia al polen de todas las plantas, por lo que una vez que identifiquemos los niveles que tenemos podremos encontrar junto con la persona especializada en alergología, el tratamiento más adecuado para minimizar los síntomas.

El médico alergólogo nos hará las pruebas para identificar la respuesta de nuestro organismo al agente que nos provoca la alergia. La más frecuente suele ser: ciprés, platanero, olivo y gramínea

Es importante que la visita la realices meses antes de la llegada de la primavera, de modo que, en el caso de ser necesario un tratamiento, podamos comenzarlo días antes de que empiece a proliferar la alergia primaveral para protegernos.

Evita tener las ventanas abiertas

Es fundamental tener especial cuidado en mantener las puertas y ventanas de casa bien cerradas, ya que es el lugar por el que puede penetrar la mayor cantidad de polen procedente del exterior.

Nunca duermas con las ventanas abiertas ya que al amanecer se produce una de las mayores concentraciones de polen en el ambiente. Aprovecha las horas cercanas al atardecer para airear las habitaciones y si es posible coloca mosquiteras en cada una de las ventanas, ya que esto reducirá de forma considerable la cantidad de polen que entra en casa.

Reduce el ejercicio físico al aire libre

Durante los meses primaverales debes de reducir las horas de ejercicio que realizas en el exterior ya que al inhalar el polen puede producirse una reacción alérgica muy severa que puede derivar en un ataque de asma.

Si necesitas salir al exterior debes de comprobar previamente las concentraciones de polen y evitar los días en los que estas sean más altas. Recuerda que las primeras horas de la mañana y las últimas del día las concentraciones son mayores por lo que debes de evitarlas si pretender hacer ejercicio físico en el exterior. Siempre que puedas intenta hacer ejercicio físico dentro de casa o en un gimnasio.

Utiliza filtros anti polen

Los filtros anti polen son uno de los accesorios que no deben de faltar en tu vehículo si vas a conducir ya que evitan o reducen la cantidad de pole así como las impurezas que pueden introducirse dentro del habitáculo procedentes del exterior.

El filtro del polen se sitúa en el conducto del aire en la parte frontal del motor o bien en el sistema de climatización. Es importante llevar a cabo un mantenimiento preventivo y una revisión periódica del filtro del aire para que pueda cumplir su función al 100% para ello no dudes en ir a un taller de reparación de vehículos antes de que comience la época primaveral.

Seca la ropa dentro de casa

Durante los meses de primavera, debes de vitar secar la ropa al sol ya que durante el proceso de secado el polen tenderá a adherirse a la ropa, por lo que al recogerla estarás inhalándolo con las consecuencias que esto supone. Lo ideal es secar la ropa en una secadora dentro de casa, de modo que evitemos que el polen se meta dentro de casa.

De igual modo se aconseja evitar los peluches, alfombras, moquetas o mantas de lana ya que son poderosos imanes que atraen el polen y lo dejan en su superficie.

Utiliza gafas de sol

Las gafas de sol se van a convertir en perfectas aliadas para evitar que el polen entre en contacto con los ojos. No olvides salir con ellas cada vez que vayas a la calle incluso cunado los días sean nublados, ya que el polen sigue pululando en el ambiente.

Es preferible que las lentes de las gafas que vamos a utilizar sean lo suficientemente anchas como para cubrir el ojo de forma adecuada, de modo que evite que el polen se filtra hacia el interior. De igual modo recuerda comprar tus gafas de sol en sitios especializados y ópticas, a ser posible con protección contra rayos UV para preservar la salud de nuestros ojos.

Cambia tu ropa cada día

No olvides que la ropa es un perfecto imán para atraer el polen, por lo que recuerda cambiarla cada noche y ponerte una ropa nueva al día siguiente. La ropa que has usado durante al día debes de airearla bien o lavarla para evitar que el polen se quede dentro de casa.

De igual modo no olvides ducharte al llegar y lavarte el pelo para eliminar todo el polen que haya podido acumular. De este modo evitarás que el polen penetre en tu hogar.

Vacunas para combatir la alergia ¿son efectivas?

Las vacunas para combatir la alergia al polen son uno de los tratamientos para combatir la alergia cada vez más utilizado. Contienen de extractos de proteínas de pólenes, en dosis progresivas para que generar una tolerancia en la persona alérgica. De esta forma, se busca evitar la formación de inmunoglobulinas como la igE, contra el polen.

Los estudios apuntan a que al menos un 70% de las personas que se han sometido a la vacuna contra el polen, han conseguido superar la alergia, y en el caso de no pertenecer a ese alto porcentaje, los pacientes han notado una importante mejoría en los síntomas. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que es necesario seguir el tratamiento durante un tiempo mínimo de tres años para potenciar los efectos.

La alergia al polen es una de las más comunes que existen junto con la alergia a los ácaros del polvo. La intensidad con la que se produzca dependerá en gran parte de las condiciones climatológicas, siendo menos agresiva cuando los días son más lluviosos.

Se sabe que las horas con mayor presencia de polen en el aire son entre las 5 y 10 de la mañana y entre las 7 y 10 de la noche. Por ello, intenta tener cerradas tus ventanas en este período y también evitar estar al aire libre durante ellas. 

En cualquier caso no hay que olvidarse de poner todos estos consejos en práctica para evitar molestias y pasar la época primaveral de una forma mucho más cómoda.


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