Tragar aire en exceso puede conllevar importantes molestias digestivas

Aerofagia es una palabra compuesta de origen griego (aeros = aire y phagos=comer), así que literalmente significa "comer aire". Si queremos ver su significado exacto, la definición que encontramos en el diccionario es "excesiva deglución de aire, usualmente de forma inconsciente asociado con la ansiedad, resultando en distensión abdominal". Esta distensión abdominal puede causar molestias, las cuales pueden ser confundidas por los pacientes con síntomas de alguna enfermedad más grave. 

En pocas palabras, la aerofagia se lleva a cabo cuando la persona realiza ciertos hábitos que simulan la actividad de comer, sin que llevemos un bocado al estómago. Como mencionamos anteriormente, el problema de esta condición es la sensación de las personas de que están frente a algo de mayor importancia.

Aerofagia – Causas, síntomas y tratamiento

Parte del aire deglutido es expulsado a través de eructos gástricos y otra parte alcanza el intestino ocasionando solamente distensión abdominal y dolor. Sin embargo, han sido descritos algunos casos de pacientes con discapacidad mental que han consumido volúmenes extremos de aire, resultando en una dilatación extrema del estómago y los intestinos, lo cual puede conllevar la aparición de vólvulos, íleos y dificultades respiratorias.

Qué hábitos producen aerofagia

La ingesta de aire en exceso, que provoca los gases intestinales, puede deberse a varios factores:

  • Consumo excesivo de algunos alimentos, los cuales generan gases en mayor grado. Algunos de estos alimentos son: legumbres, brócoli, repollo, carnes grasas, lácteos enteros (no descremados), frituras, azúcares (sorbitol, lactosa, rafinosa) alimentos ricos en fibra e hidratos de carbono refinados, entre otros
  • Consumo de gaseosas o bebidas carbonatadas, las cuales ya traen gas en su composición, facilitando el alojo de gases en el estómago e intestinos
  • El comer rápidamente, o hacerlo mientras se habla en exceso, todo lo cual facilita la entrada de aire más allá de lo normal. Esto incluye el masticar la comida de forma insuficiente
  • El masticar chicle también fomenta la ingesta excesiva de aire
  • La ansiedad o estrés, los cuales fomentan el hábito de algunas personas de comer con ansiedad y de forma apresurada
  • También la aparición de gases estomacales puede deberse a otras afecciones digestivas como el colon irritable, enfermedad de Crohn, enfermedad celíaca, reflujo gastroesofágico (ERGE), sensibilidad al gluten, etc

Por lo tanto, la aerofagia puede estar relacionada con actividades como mascar chicle, fumar, beber refresco, comer rápido, utilización de dispositivos de presión positiva o prótesis dentales sin ajustar, pero como vimos en la lista anterior, también se asocia a estados de ansiedad, en donde el paciente presenta un comportamiento fácilmente influenciable por factores psicológicos, como por ejemplo el saberse o no observado.

Indicios para detectar la aerofagia

La aerofagia trae consigo una serie de síntomas, entre los cuales destacamos:

  • Hinchazón o distensión abdominal
  • Dolor abdominal
  • Eructos
  • Pesadez estomacal
  • Sensación de acidez
  • Dolor de cabeza o jaquecas
  • Falta de apetito
  • Flatulencias

Los síntomas como distensión abdominal y dolor son muy comunes en pacientes con diagnóstico de intestino irritable, dispepsia funcional y constipación, pero la aerofagia verdadera es muy rara. De hecho, recién en 2009 se dio el primer reporte en el cual se demostró la existencia de un síndrome en donde se presentaba una excesiva deglución de aire, demostrada mediante radiografías. Realizando una monitorización, se observó la relación que existe entre la deglución de gas y el gas intestinal producido.

Algunos otros síntomas que se pueden presentar son el dolor epigástrico (boca del estómago) y constipación. Los eructos no son usualmente el síntoma predominante y no se encuentran en todos los pacientes con aerofagia. En los pacientes con verdadera aerofagia, episodios de deglución de aire y síntomas pueden distinguirse de episodios sin molestias.

Diagnóstico temprano de la aerofagia

El diagnóstico diferencial con el íleo mecánico es difícil de identificar, y el 30% de estos pacientes son sometidos a eventos quirúrgicos en los que no se encuentra ninguna alteración física. Por esto es importante que conozcamos este padecimiento, pues un correcto diagnóstico mediante imagenología evitará la realización de un procedimiento quirúrgico innecesario.

La aerofagia puede considerarse en principio como un trastorno de la conducta alimentaria, ya que aunque todavía no se conocen las causas exactas por las que se produce, se ha observado que diversos aspectos psicológicos desempeñan un papel importante en este padecimiento, poniendo de manifiesto una mayor presencia de ansiedad en los pacientes con aerofagia, que en pacientes con otros trastornos funcionales como la dispepsia.

Cuando esta situación, que se produce en condiciones normales en todos los individuos durante la ingesta, llega a percibirse como molesta por el individuo, bien porque interfiere con sus actividades cotidianas o porque se produce aún en ausencia de ingesta. Es cuando el sujeto debe buscar consejo médico especializado.

La detección tardía de la aerofagia puede llevar a distensión gástrica, lo cual podría inflar el diafragma o causar la aspiración del contenido estomacal hacia los pulmones o la ruptura neumática del esófago debido a insuflación gástrica extrema. Se establece el diagnóstico cuando los eructos son repetitivos y molestos, al menos varias veces por semana y se comprueba la ingesta de aire.

En niños la aerofagia es relativamente común y se ha relacionado con el cólico del lactante, en raras ocasiones puede producir casos de íleo de repetición en niños mayores. En estos casos por lo general se asocia a retraso mental o a otras enfermedades neurológicas que presentan datos de ansiedad.

¿Cómo se genera el gas intestinal?

El gas normalmente se genera en el intestino alto (estómago), ya sea por la deglución normal o involuntaria (lo que llamamos aerofagia). Al consumir alimentos el aire pasa al estómago. Una vez allí, el aire pasa al intestino delgado, en donde es absorbido en su mayoría, pudiendo una fracción de él pasar al colon. El colon es el único lugar del intestino que produce gas naturalmente, a causa de las bacterias benéficas que allí residen una vez que absorben algunos nutrientes de la comida, si bien la mayoría de estos gases no tienen olor, sólo teniéndolo los gases sulfatados.

¿Cuáles son los tratamientos más adecuados para combatir la aerofagia?

Una persona que tiene flatulencias excesivas debería primeramente descartar que eso sea causa de otras afecciones más serias como la enfermedad celíaca o el colon irritable. Una vez descartadas estas opciones, lo más recomendable es comenzar a tratar la aerofagia modificando la dieta con alimentos que no promuevan la aparición de gases intestinales, a la vez cuidando de evitar el tabaco, el masticar chicle y el ingerir bebidas gaseosas, entre otros.

Si bien la dieta puede tener mucha incidencia en la aparición de la aerofagia, también se deben cambiar algunos hábitos alimenticios como el comer de forma apresurada, comer más de la cuenta o hablar excesivamente mientras se come. Es importante conocer qué alimentos debes comer si sufres aerofagia, ya que esto ayuda a elegir los platos adecuados.

Por último, como ya hemos visto, algunas causas pueden deberse a trastornos psicológicos como la ansiedad o el estrés, los cuales pueden tratarse con un especialista, si bien se sabe que el ejercicio regular, un descanso adecuado y el realizar actividades de relajación pueden ayudar bastante en superarlo.

Siempre se puede recurrir a remedios caseros para los gases o flatulencias que ayudarán a aliviar los síntomas de forma efectiva.

La importancia de conocer este tipo de padecimientos, es que puede confundirse con enfermedades más graves, por ello, es importante disminuir o controlar los hábitos que pueden causarlo para prevenir la aerofagia. En el caso de presentar alguna molestia acudir con su médico de confianza para que él sea el que los oriente para llegar un diagnóstico más certero.


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