Terapias para dejar de fumar

Aprende las terapias más eficaces para superar tu adicción al cigarrillo

La adicción al tabaco está inserto en nuestra sociedad hasta el punto de ser aceptado culturalmente a pesar de lo nocivo de su ingesta para nuestra salud. Dejar de fumar es uno de los retos del ciudadano medio, valorándolo como imposible cuando realmente se plantea abandonar el tabaco. Es por ello que no han parado de surgir terapias y tips antitabaco, muchas de ellas sin apenas efecto terapéutico.

Terapias para dejar de fumar

Independientemente de la técnica que utilicemos y del marco teórico en el que se encuentre, todas tienen un punto en común: debemos tener realmente voluntad de querer dejarlo. No hay trucos, ni secretos detrás de estas terapias, todas requieren una intención real por nuestra parte para que no sean un estrepitoso fracaso, siendo conscientes de que no es posible dejarlo de golpe.

Peor aún, entrar en la dinámica de dejarlo y volver cada poco tiempo a coger un cigarro solo hará que reforcemos nuestro hábito, dándonos como excusa que realmente lo hemos intentado. 

Hay que tener en cuenta que no será tarea fácil y que la persona pasará por diversas fases con sus correspondientes efectos secundarios tanto físicos como psicológicos en los que se puede sufrir ansiedad e incluso tener tendencia a engordar debido a la tensión acumulada. Sin embargo, es importante que la persona sea consciente de todos los beneficios que implica dejar de fumar para poder dejarlo definitivamente incluyendo el poder reducir la posibilidad de desarrollar enfermedades del tabaquismo.

Terapias de ámbito psicológico para abandonar el hábito de fumar tabaco

Estas terapias limitarán al ámbito psicológico ya que el uso de fármacos va asociado siempre a cada persona particular. Debemos tener en cuenta que los medicamentos siempre se acompañan de terapia psicológica:

Desvanecimiento

Una de las más extendidas, se busca una reducción paulatina en vez de una eliminación inmediata. Dependiendo del tratamiento, puede ser tanto la técnica principal como el objetivo general, aglutinando otros métodos adicionales en los casos más difíciles de manejar o que requieran un seguimiento más detallado para comprobar los resultados diariamente.

La forma más básica de desvanecimiento es la que establece objetivos semanales reduciendo cada semana la cantidad de tabaco consumido. De esta forma acostumbramos a nuestro cuerpo a una determinada cantidad de nicotina a la vez que mejoramos la sensación de autocontrol, llegando una semana donde daremos el salto definitivo abandonándolo del todo.

Refuerzo social

En este caso recurrirmos a nuestro medio social para eliminar la adicción. Se usa cuando nuestra conducta de fumar está asociada a situaciones como el trabajo o salir con las amistades. En estos casos debemos registrar exactamente cuánto fumamos tanto en dichas situaciones como fuera de ellas, buscando cómo cambiar en primer lugar la relación entre ellas y fumar como el apoyo que recibiremos de las personas involucradas.

Relajación

Las técnicas de relajación también alcanzan a las adicciones. Es particularmente útil cuando fumamos por ansiedad, necesitando un cigarrillo para relajarnos. Aprender una técnica de relajación nos servirá tanto para calmar la ansiedad como para disponer de un sustitutivo al tabaco, rompiendo la relación entre el tabaco para sentirnos más calmados.

Esta técnica habitualmente requerirá de terapia adicional ya que la nicotina de por sí actúa como relajante. Razonar con la persona adicta diciéndole que nuestra técnica le ayudará a relajarse tanto o más que el tabaco puede ser incluso contraproducente debido a los efectos inmediatos del cigarrillo en nuestro cuerpo.

Entrenamiento en solución de problemas

Técnica particularmente útil con las personas que tienden a razonar en exceso para buscar un mayor control en su día a día. Consiste en trabajar con el paciente en conjunto las situaciones y posibles soluciones que se plantean en su caso particular. Es fácil que este entrenamiento derive en otra técnica pero en vez de aplicarla directamente lo que se busca es una comprensión, dándole la sensación de que él ha aportado incluso la solución.

Refuerzo condicionado

Una de las más directas a la par que eficaces. Cada vez que cumple un objetivo relacionado con dejar de fumar alcanza un premio externo. Puede ser desde comer en un restaurante que le gusta particularmente hasta darse un capricho con el dinero ahorrado al ir fumando menos. Este refuerzo nuevo debe ser sano para el paciente y darse en contadas ocasiones ya que si le agrada en exceso el refuerzo y lo obtiene fácilmente prolongará el proceso de abandonar el tabaco.

Control de estímulos

Aunque casi siempre es parte de un tratamiento más completo, hay casos en los que el control de estímulos llega a ser suficiente. Se registra y expone al paciente a las situaciones y señales donde fuma, reduciéndolas por su propia cuenta. Si lleva una cajetilla en el bolsillo dicha cajetilla debe tirarla inmediatamente a la basura, y si cuando pasa delante de determinado bar necesita fumar debe cambiar de camino.

Hipnosis

A pesar de ser una de las terapias que más reticencia puede causar por el desconocimiento acerca de cómo se realiza, lo cierto es que se estima un porcentaje de éxito de alrededor del 70% y el 80%.

Por lo general, las sesiones de hipnosis comienzan con una entrevista con el hipnoterapeuta con el fin de llegar hasta el origen del hábito. En la sesión de hipnosis, la persona será consciente de lo que ocurre en todo momento. Lo que se consigue es entrar en un profundo estado de relajación, similar a cuando se practica meditación, capaz de eliminar el estado de ansiedad y nerviosismo propio de una persona que está comenzando a dejar el tabaco, hasta eliminar completo la necesidad de fumar.

terapias contra el tabaco

Terapias sustitutivas con nicotina

En esta ocasión, hablamos de una serie de terapias que se sirven de la propia nicotina del tabaco como tratamiento con el objetivo de minimizar los síntomas provocados por el síndrome de abstinencia propios al iniciar la recuperación de una adicción. Se trata de ir minimizando la cantidad de nicotina hasta que sea nula. 

Chicles o caramelos de nicotina

Los chicles o caramelos tienen la particularidad de ir liberando poco a poco la nicotina y son muy útiles cuando aparecen los primeros síntomas del síndrome de abstinencia. La cantidad de chicles o caramelos de nicotina debe de ser controlada por un médico, y el tratamiento puede durar entre dos y tres meses.

Parches de nicotina

En este caso hablamos de un tratamiento que se distingue por ir liberando la nicotina a través de la piel. Los parches de nicotina cuentan con diferentes tipos de dosificación que va reduciéndose a medida que el tratamiento va avanzando, comenzando por la dosis más alta. La duración de este tratamiento es de entre dos y tres meses.

Spray nasal de nicotina

En el caso del spray nasal de nicotina, la persona podrá inhalar la nicotina, aunque su uso no debe de extender los tres meses, ya que puede haber riesgo de sobredosis.

Pastillas de nicotina

Las pastillas de nicotina cumplen de la misma forma que lo hacen los chicles. Sin embargo cuentan con la particularidad de que es necesario ir suministrando dosis cada cierto tiempo (generalmente ente una y dos pastillas cada dos horas).

Tratamientos farmacológicos contra el tabaco

Existen fundamentalmente dos tipos de medicamentos utilizados sin nicotina, y que deben de utilizarse siempre bajo prescripción médica.

Vareniclina

Este medicamento resulta muy efectivo dado que ayuda a combatir los síntomas asociados  a la ansiedad que hace que la persona recurra a los cigarrillos. Además, entre otras ventajas, consigue que desaparezca el bienestar que los fumadores sienten al fumar progresivamente hasta aborrecer incluso el tabaco. Especialmente útil cuando aparecen recaídas, pues puede ayudar a sentir mucha mejoría. Al igual que ocurre con cualquier otro medicamento, la Vareniclina se debe de tomar siempre bajo prescripción y control médico. El tratamiento durará alrededor de 3 meses.

Bupropión

En el caso del Bupropión, hablamos de un medicamento que sirve para tratar la sensación de angustia, ansiedad y depresión ocasionados por el síndrome de abstinencia a la nicotina. Es un medicamento que, al empezar a tomarlo, ocasiona algunos efectos adversos e incluso puede interaccionar con otros medicamentos, por lo que se debe de extremar la precaución en su ingesta, siendo esta una de las razones por las que no se debe de optar por la automedicación.

Podemos encontrarlo bajo algunas marcas comerciales como Elontril u Odranal. El precio varía en función del medicamento recetado.

Otros tratamientos eficaces para dejar los cigarrillos

Existen otras alternativas a las ya nombradas, que pueden ser igual de eficaces a la hora de dejar el tabaco.

Láser

El tratamiento con láser para dejar de fumar, es probablemente uno de los más nuevos y menos conocidos, pero no por ello menos efectivos. Consiste en estimular una serie de puntos de acupuntura mediante láser, con el fin de bloquear la dependencia física a la nicotina, a la vez que reduce drásticamente los síntomas relacionados con el síndrome de abstinencia.

En tan solo una sesión es posible obtener resultados muy notables, por lo que es una de las formas más rápidas de mejorar durante el proceso, y el porcentaje de éxito parece situarse en torno al 90%.

Auriculoterapia

La auriculoterapia es otra de las tácticas para dejar de fumar. Se trata de una forma de acupuntura que consiste en la colocación de agujas en determinados puntos de la oreja mejorando los síntomas de ansiedad provocados por la ausencia de cigarros. 

Son necesarias varias sesiones para comenzar a obtener resultados pero es una buena alternativa a considerar y un método muy bueno ya que no tiene efectos secundarios ni negativos para la salud.

En cualquier caso, antes de realizar cualquier terapia, es importante consultar con un especialistas médicos, especialmente si existen problemas de salud o durante el embarazo.

No hay que olvidar que podemos complementar estas terapias con charlas de grupo y programas especialmente pensados para fumadores que quieren lograr abandonar el hábito del tabaco a pesar del esfuerzo que conlleva.

Muchas personas recurren a otros trucos o remedios caseros gratis con poco fundamento (como seguir una dieta basada en alimentos comunes que prometen que dejarás de fumar naturalmente) e incluso a otros métodos y productos sustitutivos como por ejemplo el consumo del cigarrillo electrónico que ha acabado convirtiéndose en todo un negocio para muchas empresas.

Sin embargo, uno de los mejores consejos que una persona adicta puede tener, es que seguir una terapia adecuada antitabaco pasará por dejar de lado todo aquellos que nos recuerde a los cigarrillos, con el fin de que dejarlo sea más fácil y evitar de este modo las consecuencias asociadas a su consumo. En cualquier caso, la prevención será la mejor forma de mantenerlo alejado.


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