Cómo las dependencias influyen en el equilibrio emocional y las relaciones de una persona

Las adicciones son todas aquellas dependencias a nivel físico y emocional a determinados hábitos y sustancias que provocan un cambio conductual y fisiológico en la persona, tanto en jóvenes como en adultos. Hay que destacar que la adicción es una enfermedad con graves consecuencias para la persona que la padece, y requiere de un tratamiento adecuado para evitar diferentes problemas que pueden ser muy graves para la salud.

Adicciones

Qué lleva a una persona a convertirse en adicta

Las adicciones vienen motivadas por algo: puede ser un problema reciente, una frustración que una persona arrastra del pasado, un cambio en la rutina o la necesidad de experimentar algo diferente. Es por ello que las adicciones se convierten en formas de escapar de la realidad hacia una situación que al sujeto le provoca placer y bienestar.

Las personas, al caer en una adicción, centran sus esfuerzos en procurarse el bienestar que les produce la adicción, en lugar de llegar a la raíz del problema y al origen que la ha provocado, muchas veces incluso sin llegar a ser conscientes de los riesgos que conlleva la sustancia adictiva o el hábito en cuestión. Es por ello que en sus inicios, la adicción se presenta de forma puntual hasta que se vuelven tan dependientes que se convierte en un túnel sin salida.

Cuáles son las fases de la adicción

Antes de que una persona se convierta en adicta, sea cual sea la sustancia o el comportamiento que la provoque, hay un proceso con unas fases determinadas. Son las siguientes:

Fase de experimentación

Durante esta fase, el sujeto comienza a sentir curiosidad o bien va habituándose a realizar un determinado comportamiento como consecuencia del bienestar que le provoca ante una situación estresante. Es propio de la gente joven (independientemente mujer u hombre), especialmente de los adolescentes quienes no llegan a ser conscientes de lo adictivas que pueden ser ciertas sustancias. En este periodo la persona decidirá si interrumpe el hábito o el consumo, o por el contrario va aumentándolo con el paso del tiempo. Aquí es muy importante que la persona conozca todo la información relacionada con la prevención de adicciones para que sea capaz de evitar la tentación.

Fase de uso

Durante la fase de uso, la persona aún es capaz de espaciar en el tiempo su adicción. Recurre a momentos puntuales, pero conserva intactas otras parcelas de su vida como son los amigos, la familia o el trabajo. La adicción es solamente utilizada como una evasión temporal y no afecta en gran medida a su conducta.

Fase de abuso

Es en este punto en concreto cuando la persona comienza a convertirse en un adicta, pues el uso que hace de su adicción comienza a ser cada vez más frecuente, y tanto el cuerpo como el cerebro están creando una fuerte dependencia. El estado del ánimo de la persona comienza a ser cada vez más cambiante y el ámbito familiar y laboral va deteriorándose.

Fase de adicción

Llegados a esta fase, la persona sufre una enfermedad grave y una dependencia emocional y física a su adicción. Probablemente sus relaciones sociales se han visto claramente rotas, y su único pensamiento se centra en satisfacer su adicción las 24 horas del día.

Cuándo se considera que alguien está siendo víctima de una dependencia

Para que se considere que una persona es adicta, se debe de observar una repetición continuada de un mismo comportamiento durante un período de al menos 12 meses. Existen algunos signos que pueden alertarnos de que la persona está sufriendo una peligrosa adicción:

  • La persona adicta siente un continuo deseo de consumir una determinada sustancia, generalmente sustancias químicas, (algunos ejemplos pueden ser una adicción a las drogas, adicción al alcohol, adicción al tabaco…) o un hábito (adicción al juego, adicción a las compras, adicción a las redes sociales..)
  • El adicto no es capaz de controlarse, incluso ha creado una tolerancia a los efectos negativos de la adicción y a los componentes químicos que la causan, de modo que no llega a ser consciente de estar siendo una víctima de este peligroso círculo (esto ocurre especialmente en problemas de drogadicción)
  • Una de las características que van aparejadas a la adicción es el síndrome de abstinencia, el cual produce ansiedad y nerviosismo entre otros muchos efectos, en aquella persona que durante un corto periodo de tiempo se mantiene alejada de la adicción. La dependencia se desarrolla de tal forma, que llega incluso a sufrir enfermedades y trastornos psicológicos frecuentes, creando situaciones de peligro para su salud
  • La persona con problemas de adicción, va dejando de lado otras parcelas de su vida, como por ejemplo los amigos, familia, en la adolescencia los estudios, y en personas más adultas el trabajo, y se centra únicamente en vivir para satisfacer sus deseos que consisten en consumir o practicar su adicción

Cómo se puede superar el problema de las adicciones

Lo primero y más importante de todo, es que la persona que sufre la adicción sea consciente de que está siendo víctima de una enfermedad. La voluntad de los adictos es la base para comenzar el camino hacia la recuperación, y este camino implicará fuerza de voluntad, valentía y una personalidad férrea, así como el apoyo de todas las personas involucradas en la vida de la persona adicta y la búsqueda de soluciones que mejoren la calidad de vida de la persona

En segundo lugar es primordial ponerse en manos de un profesional capaz de llegar hasta el origen o las causas que han provocado la adicción, con el fin de tratarla desde el punto de vista del factor que la ocasionó. Hay que tener en cuenta que la recuperación de una adicción conlleva el temido síndrome de abstinencia y recaídas que forman parte del proceso. Es más, la adicción es una condición que, una vez superada, seguirá marcando la vida de la persona que la ha padecido, por lo que es importante establecer un cambio de hábitos en la rutina diaria, y una nueva forma de vida lejos de todo lo considerado como adictivo.

Las adicciones se pueden superar. El tratamiento dependerá en todo caso del tipo de personalidad del adicto, de la adicción en concreto, y del origen de la misma y los antecedentes que rodean a la persona. El apoyo psicológico y farmacológico son solamente una parte del proceso de recuperación que conllevará diferentes etapas. Los grupos de apoyo son otro complemento que puede ser de gran ayuda para la persona adicta, aunque prevenir las adicciones sin duda la mejor terapia para prevenir cualquiera de los tipos de adicciones más comunes que pueden darse.


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