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Abuso emocional: cómo identificarlo

El abuso emocional se ha convertido en una de las principales preocupaciones dentro de la psicología de la sociedad. Muchas son las palabras que se han creado dependiendo del contexto donde se dé, como el famoso Bullying en el colegio o el mobbing trabajando. Cuando hablamos de abuso emocional nos referimos al maltrato psicológico en su máximo exponente: humillaciones, aislamiento, dependencia o persecución. Es una forma de vida que muchas personas asumen como normal al adaptarse a ella.

Es justamente esta adaptación el mayor peligro que entraña el abuso emocional. Se sustenta en la aceptación de la víctima al creer que es culpa suya lo que ocurre o de que no hay alternativa. Debido a esta forma de pensar el abusador nota que no hay respuesta por parte de la otra persona, intensificando sus acciones para mantener y aumentar su estatus de poder en dicha relación.

Identificarlo es tan complicado como superarlo, siendo fundamental aceptar que vivimos un abuso emocional sin que nos hayamos dado cuenta. En Spoots te mostramos cómo identificar el abuso emocional.

    Índice
  1. 1 Sumisión absoluta
  2. 2 Rechazo a actuar por iniciativa personal
  3. 3 Tanto el abusador como la víctima son inseguros, a su manera
  4. 4 Sarcasmo y crueldad permanentes
  5. 5 Desaparece la empatía bidireccional
  6. 6 Pensamiento de que todo cambiará
  7. 7 Sentimiento constante de inutilidad
  • 1

    Sumisión absoluta

    Es la forma más cercana para aglutinar el sentimiento de la persona que es víctima del abuso emocional. Nos mostramos sumisos ante el abuso, aceptando que no podremos salir de él hagamos lo que hagamos. El abusador está muy por encima de nosotros, ya sea por su estatus social, familiar o por simple experiencia previa. Cuando hemos aprendido que somos inferiores a los demás nublaremos nuestro juicio a la hora de valorar al resto de personas.

  • 2

    Rechazo a actuar por iniciativa personal

    El abusador siempre tiene que mantener la sensación de control. Puede no estar ejerciciendo su falsa autoridad en ese momento pero sí que se palpe la idea de que no ha desaparecido su control sobre la otra persona. Cualquier muestra de iniciativa propia será anulada, ya sea con descafilicativos hacia la idea o hacia nosotros mismos. Es una de las características más habituales en las relaciones de pareja donde uno de los dos abusa emocionalmente del otro, anulándole como persona para que todas las decisiones se tomen de forma unilateral.

  • 3

    Tanto el abusador como la víctima son inseguros, a su manera

    Por sorprendente que parezca, la inseguridad es una característica de las dos partes. En el abuso emocional cada uno satisface su inseguridad actuando de forma opuesta a la otra persona. Es parecido a aceptar el rol propio, donde el abusador comprende que debe acarrear con la supuesta carga de comportarse así mientras la otra persona aprende a valerse por sí misma. No hace falta decir lo nocivo que puede ser un caso así, pues es prácticamente imposible de predecir la conducta de los dos en situaciones donde haya auténtica tensión.

  • 4

    Sarcasmo y crueldad permanentes

    Incómodo y difícil de manejar, el sarcasmo es una forma de abuso emocional que muchas veces se utiliza como excusa para justificar el comportamiento del abusador. Cuando el sarcasmo se acerca a la crueldad cruzamos la barrera del abuso emocional. No todas las personas saben encajar este tipo de frases, algo de lo que se aprovechan los abusadores en potencia para quedar en una posición por encima de la persona que ha sido víctima de la situación.

  • 5

    Desaparece la empatía bidireccional

    En una relación de dos donde el abuso emocional es predominante ya no existe la empatía tal y como la conocemos. El abusador distorsiona su visión personal de lo que siente la otra persona, mientras la víctima llega a justificar su conducta. Es una de las situaciones más peligrosas del abuso emocional ya que puede hacer que ambos se enganchen, con consecuencias terribles para la autoestima de la víctima al notar que, a pesar de que algo no está bien en la relación, sigue luchando porque no desaparezca.

  • 6

    Pensamiento de que todo cambiará

    Cuando enfrentamos el abuso emocional a los ojos de la persona que lo sufre es fácil que nos conteste que es solo algo temporal. El abuso emocional no es cuestión de temporadas y malos momentos, y debe cortarse siempre desde el primer segundo. No quiere decir que la otra persona realmente no pueda llegar a cambiar pero es necesario que haya un trabajo en conjunto y con ayuda externa para que realmente pueda ocurrir.

  • 7

    Sentimiento constante de inutilidad

    Este es uno de los más habituales en todos los tipos de abuso emocional. Al no comprender por qué lo sufrimos acabamos encontrando la respuesta en nosotros mismos, siendo ella siempre negativa. Nos sentimos inútiles, incapaces tanto de cambiar la situación como de cambiarnos a nosotros mismos. Se establece un círculo vicioso tan peligroso que podemos estar sufriéndolo durante años y que nos parezca normal al ser culpa nuestra.

¿Sabías qué...?

Aunque nos parezca imposible todos somos susceptibles tanto de ser víctimas del abuso emocional como de aplicarlo, difiriendo en la probabilidad de que nos llegue a ocurrir.